30 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las horas más bajas de Rufián: traicionado por Sánchez y Puigdemont al acecho

El líder de Esquerra en Madrid, serio y pensativo en el Congreso.

El líder de Esquerra en Madrid, serio y pensativo en el Congreso.

El portavoz de los republicanos acaba de recibir de su propia medicina. Siempre tan altanero y amenazador, comprueba ahora que es la última víctima de la larga lista del líder socialista.

Apenas hace unos meses, el pasado 4 de enero, Gabriel Rufián accedió a la tribuna de oradores del hemiciclo y, fiel a su bronco estilo, amenazó al Gobierno con hacer volar, él solo con un decisión, la legislatura. "Si no hay mesa, no hay legislatura. Repito, si no hay mesa no hay legislatura", advirtió dirigiéndose directamente al escaño de Pedro Sánchez.

En estas última horas, sin embargo, el díscolo Rufián ha reconocido visiblemente derrotado que se ha convertido en la última víctima de esa larga lista de caídos, purgados o traicionados que ostenta Sánchez en su fugaz carrera política. La nueva cumbre en La Moncloa este lunes entre Gobierno y Ciudadanos ha dado al portavoz de ERC la puntilla. Y reconoce, tirando de obviedad, que sus diputados ya no son "imprescindibles". Una caída del caballo en toda regla.

 

Esquerra y, sobre todo, su líder en Madrid, atraviesan sus horas más bajas de los últimos cuatro años. Rufián ha comprobado ya que la mesa bilateral que impuso a Sánchez a cambio de su legislatura era una trampa de las muchas del líder socialista en su permanente manual de resistencia. Y que a principio del partido el presidente ha decidido cambiar de socios y dejar tirados a los 15 diputados de Esquerra.

Peor aún para el esquema mental de Rufián y Junqueras, a cambio de los 10 parlamentarios de Inés Arrimadas y cinco mercenarios más a los que el PSOE recurrirá para completar la alternativa, que se ubican en la bancada que ocupan Bildu, el BNG, el PRC, Teruel Existe o Más País.

 

Oriol Junqueras, en su reentrada en prisión tras ser revocado su tercer grado.

 

Pero eso no es lo peor para Rufián y sus compañeros en la cúpula de ERC. Cuando ese 4 de neero el portavoz subió a la tribuna del Congreso amenazante y todopoderoso guardián de la llave de la legislatura, su partido lideraba holgadamente las encuentas preelectorales en Cataluña. En algunos sondeos con entre 3 y 5 escaños sobre el Junts del huido Carles Puigdemont.

Sin embargo, este pasado viernes, el CIS catalán ha metido el miedo en el cuerpo a Esquerra con un sondeo que fija un empate técnico entre ERC y la marca que acaba de lanzar el expresident. Y eso sin contar con la ventaja que el inquilino de Waterloo tiene al contar con el dueño del botón electoral de las autonómicas catalanes, su testaferro Quim Torra.

Todo además con el otro jarro de agua fría que Rufián, Pere Aragonés y los suyos han recibido con el reingreso en prisión de su jefe, Oriol Junqueras, revocado su tercer grado exprés.

 

La nueva cumbre Gobierno-Cs que este lunes ha dado la puntilla a ERC y su papel "imprescindible".

 

Rufián ha sido el último burlador burlado de un Sánchez que ya había mostrado en muchas ocasiones lo que vale su palabra. A buen seguro Puigdemont utilizará en campaña el papelón de los 10 diputados que comanda el polémico diputado.

Seguramente ahora no se atrevería a elevar la voz como hace seis meses para lanzar aquel "¡Repito, si no hay mesa, no habrá legislatura!. Con Pedro Sánchez y un Pablo Iglesias más debilitado que nunca se ha ido Rufián a topar en pleno agosto.

 

 

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