Erdogan: ¿No querías caldo?...¡Pues toma dos tazas?

Imamoglu, el nuevo líder que emerge en Turquía

Imamoglu, el nuevo líder que emerge en Turquía

Al forzar una repetición de las elecciones en Estambul, ha conseguido fortalecer la posición del CHP y convertir en incontestable una victoria sobre la que antes podía haber sombras

Erdogan ha hecho un gran favor, a su pesar, a Ekrem Imamoglu. Al forzar una repetición de las elecciones en Estambul, que el candidato opositor había ganado por un escaso margen del 0.2% de los votos, ha conseguido fortalecer la posición del CHP y convertir en incontestable una victoria sobre la que antes podía llegar a pesar la sombra de irregularidades.

Imamoglu ha ampliado la victoria del partido heredero de Atatúrk incluso a distritos tradicionalmente muy conservadores. Esto es una buena señal, pues, a diferencia de la política de confrontación de Erdogan, desde el CHP se defiende una política inclusiva que aspira a terminar con su tradicional imagen de elitismo secular.

Erdogan ha cometido un gran error al olvidar que Atatürk es una figura de referencia para muchos de sus propios votantes, que se sienten incómodos ante sus constantes intentos de minar su legado y erigirse como una suerte de nuevo sultán.

El estilo humilde y colaborador de Imamoglu, que nada tiene que ver con la arrogancia y prepotencia que ha caracterizado a Erdogan desde que se quitó la careta de "islamista moderado", se ha materializado desde el primer momento.

Al poco de conocer la victoria, expresó su voluntad de trabajar en armonía con Erdogan, a quien pidió una reunión lo antes posible. Erdogan, a la vista de los resultados, llegó a felicitar por su victoria a Imamoglu antes del final del recuento.

Imamoglu prometió el fin de la extravagancia, la arrogancia, el gasto inútil y la marginalización, desde su posición vencedora, afirmó que quien ganó fue Turquía, mensaje en el que coincide con su aliado, el ÍYÍ Parti, cuyo líder, Meral Aksener, manifestó que el ganador de las elecciones es la voluntad nacional y que todo el mundo debería leer el mensaje dado por los votantes.

Por su parte, el presidente del nacionalista MHP, aliado del AKP desde hace años, a la vista de los resultados ha instado a terminar por el momento con los procesos electorales y no ir a elecciones anticipadas, reclamando volver a la agenda real del país.

Esto último puede ser visto como un toque de atención a Erdogan, demasiado centrado en cuestiones que poco tienen que ver con la gestión del país y que sólo han contribuido a su pérdida de popularidad.

Existe un famosos adagio atribuido a Erdogan que reza "quien gana en Estambul, gana en Turquía". No es una afirmación exagerada cuando consideramos que la ciudad maneja un presupuesto de más de 10.000 millones de euros, con una población total de unos 20 millones de habitantes.

Gracias a esos medios económicos y el control de importantes empresas públicas (el sector público industrial turco es enorme), el AKP ha logrado crear estos años una compleja red clientelar que toca cortar.

Quedan todavía cuatro años para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, que coincidirán con el centenario de la fundación oficial de la moderna República de Turquía. Para Imamoglu, la alcaldía de Estambul supone una oportunidad perfecta para construirse una reputación que le permita, si lo desea, aspirar a la presidencia dentro de cuatro años.

En cualquier caso, una nueva generación de políticos trae nuevos aires a una política turca que ha estado demasiado tiempo anquilosada.

*Abogado y politólogo.

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