Casado se somete al veredicto popular en la fiesta de la Comunitat Valenciana

El líder popular da un golpe de efecto al asistir al 9 d'Octubre y participar en la procesión cívica, mientras que el resto de partidos queda huérfano de líderes nacionales

No solamente ha participado en los actos institucionales del 9 d´Octubre, como también hizo el líder del PSOE, Pedro Sánchez, el pasado año, sino que Pablo Casado ha desfilado también en la procesión cívica, una prueba a la que evitan someterse los principales responsables de los partidos por el riesgo de pitos y abucheos que conlleva.

En el caso del presidente del PP, al contrario de lo que sucedía con su partido años atrás cuando la tormenta de la corrupción arreciaba, ha cosechado más aplausos que vituperios, aunque de todo ha habido. Con su asistencia, ha dado un golpe de efecto en la campaña valenciana a las elecciones generales y ha dejado descolocados al resto de partidos, huérfanos de referentes estatales.

Ni el PSOE, con su elenco de ministros -excepto el autóctono y omnipresente José Luis Ábalos; ni Ciudadanos, que no solamente no ha caído en agendar a Albert Rivera su presencia en Valencia, sino que tampoco lo ha hecho con su dirigente más popular, Inés Arrimadas; ni Unidas Podemas, que ha desaprovechado una buena ocasión para superar el cisma con Compromís, han sabido contrarrestar la hábil jugada del PP.

Pablo Casado ha estado en Valencia prácticamente un mes antes de las elecciones y el día patrio de la autonomía valenciana. Lo ha hecho en el año en que la portavoz local de su partido, María José Catalá, ejercía de portaestandarte, lo que, en la práctica, supone un refrendo claro.

Y también ha participado en el acto más seguido y popular, el de la procesión cívica, en el que decenas de miles de miradas de ciudadanos están puestas en quién desfila, qué comenta y con quién va. Justo, además, casi exactamente un mes antes de las elecciones del 10 de noviembre, en la que su formación se juega la presidencia del Gobierno. En concreto, en la  provincia de Valencia aspira a mejorar su marca de abril de tres diputados.

Y ya en lo que respecta a declaraciones, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, se ha comprometido a aprobar un nuevo modelo de financiación autonómica, si es presidente del Gobierno tras las próximas elecciones generales del 10 de noviembre, con el que la Comunitat Valenciana "pueda recibir esos más de 1.000 millones de euros ya recaudados y pagados por los valencianos que, sin embargo, se ha decidido por parte del actual gobierno socialista no entregarse en las entregas a cuenta".

También ha animado al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a "bajar impuestos" porque la Comunitat Valenciana "es una tierra de emprendedores que quieren menos impuestos, pero tener la economía para poder pagarlos".

Así, ha puesto como ejemplo la propuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha aprobado bajadas de impuestos a los jóvenes que acceden a la primera vivienda, a familiares que se hacen cargo de dependientes y a jóvenes que quieren seguir estudiando".

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