23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Marlaska acelera los acercamientos sin oír la petición que le hacen las víctimas

El ministro Marlaska hace una confidencia al portavoz del PNV, Aitor Esteban.

El ministro Marlaska hace una confidencia al portavoz del PNV, Aitor Esteban.

Tras los últimos cuatro acercamientos, la AVT exigió al ministro una reunión para evaluar la política penitenciaria del Gobierno. La ha plantado y siguen las concesiones.

Ya no hay línea roja que rebasar en la política penitenciaria del Gobierno sobre los presos de ETA, ni capacidad de indignación mayor entre las víctimas del terrorismo. Esta vez, además, con un desplante del ministro Fernando Grande-Marlaska a las asociaciones, que hace dos semanas reclamaron una reunión para revisar los polémicos parámetros con los que se han producido los últimos acercamientos de presos.

Sin embargo, Marlaska no ha tenido a bien recibir a los responsables de la AVT y de Covite. Más aún, este martes ha dado un nuevo paso en la dirección contraria: tres nuevos etarras beneficiados dejando en 49 el total de terroristas premiados durante los dos años de Gobierno de Pedro Sánchez. Una cifra récord.

Este nuevo movimiento de Interior llega dos semanas después de haber anunciado el traslado de otros tres reclusos de la organización terrorista con delitos de sangre.

"Interior nos aseguró que iban a ser acercamientos individualizados y puntuales, y vemos cómo se están generalizando. Reiteramos nuestra reivindicación de que se les exija la colaboración con la Justicia para cualquier tipo de mejora en su situación penitenciaria", denuncia la AVT. Llama la atención el caso concreto de los tres últimos beneficiados que solamente han cumplido 7 años de los 28 de condena, 8 de 25 y 6 de 20, respectivamente.

Se trata de Íñigo Vallejo Franco, que ingresó en prisión en octubre de 2013 y cumple una condena de 28 años, seis meses y un día por pertenencia a organización terrorista, lesiones, tenencia de explosivos y falsificación de documento público.

Vallejo, que cumplirá las tres cuartas partes de la condena en julio de 2033, ha aceptado la legalidad penitenciaria y ha enviado un escrito manifestando que reconoce el dolor causado, mostrando empatía con las víctimas. Este etarra sale de la prisión de Sevilla y recala en la de Palencia.

 

Interior tampoco está impidiendo los recibimientos y homenajes a los etarras que abandonan la prisión.

 

El segundo de los trasladados, Miguel Guillermo San Argimiro, ingresó en prisión en mayo de 2002 y cumple una condena de 25 años por estragos, banda armada, robo y enaltecimiento del terrorismo. San Argimirio será trasladado del Centro Penitenciario de Cáceres al de Soria, un centro cercano a su vinculación familiar.

El último de los tres, Gorka Vidal, será trasladado del Centro Penitenciario de Córdoba a la prisión de Logroño. Tiene una condena de 20 años por colaboración con banda armada, tenencia de armas y estragos. Este etarra fue detenido en marzo de 2004 cuando trasladaba una furgoneta con más de 500 kilos de explosivos en la llamada caravana de la muerte, que pretendía provocar una masacre en Madrid.

Cabe recordar, que en las última oleadas de acercamientos resultaron beneficiados uno de los secuestradores del José Antonio Ortega Lara y uno de los asesinos del matrimonio Jiménez Becerril.

Este acelerón del Gobierno con los acercamientos de etarras llegan después de que el lendakari Íñigo Urkullu exigiera oficialmente a Sánchez una nueva política penitenciaria con el acercamiento a las cárceles vascas de todos los presos de ETA.

Y cuando los ejecutivos central y vasco negocian la transferencia definitiva de la gestión de las prisiones al País Vasco. Y también cuando el PSOE busca el voto del PNV y Bildu a los Presupuestos Generales de 2021.

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