22 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El pago flexible se hace fuerte en el comercio electrónico

Los usuarios demandan financiación al consumo en todas sus compras, independientemente del canal por el que se produzcan, y las fórmulas flexibles de pago tienen cada vez más presencia.

Las compras online siguen creciendo en España. El comercio electrónico facturaba un 29% más en el año 2018 hasta alcanzar los 40.000 millones de euros según los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Durante el cuarto trimestre de 2018 se iba a los 11 millones de euros, un hito para el ecommerce español, cada vez más consolidado y adaptado a las exigencias de los consumidores. Las nuevas formas de pago demandadas han llevado a que la financiación al consumo online esté cada vez más presente.

Los últimos datos publicados por la CNMC destacan como el sector con mayores ingresos las agencias de viajes y operadores turísticos, con el 11,5% de la facturación total y un ticket medio en España que roza los 230€. Un dato que se ve notablemente incrementado en aquellos comercios que operan con una solución de financiación al consumo, situándose el ticket medio en los 1.072,40€. El sector de la moda también se posiciona entre los que más facturan online, con un 6,8% de la facturación total y un ticket medio en torno a los 70€, un dato que asciende por encima de los 340€ en los ecommerce que ofrecen financiación online.

Y es que la realidad es que son muchos los sectores que han sido profundamente transformados por la revolución de internet. Pese a que algunos de ellos se mostraron reacios al cambio, no han tenido más remedio que adaptarse o morir. Recordemos sino aquellas ventas por catálogo que llegaban a los buzones de nuestros padres con productos de dudosa utilidad y cuestionable gusto. O la explosión de los canales de teletienda de hace un par de décadas. Aquello supuso una verdadera novedad.

Poco sabía la gente por aquel entonces que la auténtica revolución de la venta minorista llegaría de la mano de internet. La democratización de plataformas como Shopify, que permiten que cualquier pequeño emprendedor abra su tienda online en apenas unos minutos y con un grado de personalización completamente profesional pilló a más de una tienda tradicional con el pie cambiado. A esto se le sumaron las pasarelas de pago como Stripe o Paypal, instrumentos imprescindibles para facilitar las transacciones online. Por su parte, las nuevas empresas de transporte consiguen mover un paquete de la capital de un país a cualquier ciudad de tamaño medio en apenas un día.

Hasta hace no tanto, los amantes de las apuestas deportivas tenían que tomarse bastantes molestias para disfrutar de su afición. Cuando acudían al hipódromo, tenían que hacer colas interminables y cobrar era otro suplicio. Y quienes querían apostar en otros eventos deportivos  tenían que acudir a una de las pocas casas de apuestas físicas existentes en cada ciudad y lidiar con los mismos problemas.

Esto cambió radicalmente hace apenas unos años con el lanzamiento de casas de apuestas deportivas como Beftair, que ofrecen una variedad de deportes, muchos con la opción de apostar en tiempo real, y la posibilidad de retirar cualquier ganancia obtenida sin complicaciones.  Estos dos sectores, el de las ventas minoristas y las apuestas deportivas, reflejan a la perfección las ventajas que ha aportado internet a la revolución de las economías desarrolladas identificando las carencias de los modelos de negocio tradicionales y mejorándolas en el entorno online.

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