17 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PNV abre la puerta a un "sí" a Rajoy en su complejo camino a La Moncloa

Mariano Rajoy e Iñigo Urkullu en una reunión en La Moncloa.

Mariano Rajoy e Iñigo Urkullu en una reunión en La Moncloa.

La investidura podría estar más cerca de lo esperado. El Lendakari sugiere un voto condicionado a los populares y DL precisa "diputados prestados" para formar grupo en Congreso y Senado.

El lendakari, Iñigo Urkullu, ha considerado que como primer gesto para mostrar un cambio de talante es "absolutamente ineludible" para el PP "cumplir el Estatuto de Gernika" y, a partir de ahí "abordar un régimen de bilateralidad efectiva en un modelo de Estado plurinacional". Es la primera vez que, pese a las dificultades, el PNV abre la posibilidad de un acuerdo con los populares y respaldar la investidura de Mariano Rajoy

En una entrevista concedida a El Diario Vasco afirma, además, que es "necesario que el partido con responsabilidad de gobierno en el Estado "cambie de actitud para con el Gobierno vasco y el PNV". Tras mostrar su confianza en que el PP asuma "la responsabilidad de liderar un proceso de conversaciones" con el objetivo de la gobernabilidad en el Estado, el lendakari reconoce que no ve "cambio en los cuatro grandes partidos en cuanto a los bloqueos, los vetos y las líneas rojas que pusieron tras el 20 de diciembre".

En este contexto, recuerda que su Ejecutivo gobierna en minoría, "con voluntad de acuerdo y de consensos" y, por ello, apela al diálogo, la disposición y los acuerdos en el resto del Estado. "El PNV ha dicho que tiene líneas verdes, pero desde la constatación de la práctica del PP al frente del Gobierno español en relación con el Gobierno vasco y el autogobierno. En todo caso, no creo que la pelota tenga que estar en el tejado del PNV. Primero hay que asumir una responsabilidad por parte de quien ha ganado las elecciones, que debe hacer una apuesta por quién quiere que sea su compañero de viaje", incide.

El PNV ha dicho que tiene líneas verdes, pero desde la constatación de la práctica del PP al frente del Gobierno en relación con el Gobierno vasco y el autogobierno. En todo caso, no creo que la pelota tenga que estar en el tejado del PNV

A su juicio, es necesario que para finales de este mes de julio el "panorama esté despejado" y recuerda que el PNV defiende desde hace años "el reconocimiento de la nación vasca o el ejercicio de un verdadero Estado plurinacional".

Cuestionado por si es ésta "la oportunidad" para materializarlo, afirma que "tiene que serla necesariamente". "He defendido desde el prefijo 're-' varios conceptos: reactivación económica, regeneración democrática, refundación del Estado, re-evolución... Llevamos una década diciendo que el modelo de Estado está en crisis, y que necesita de una refundación entre el Estado y las naciones que existen en su seno", incide. Asimismo, ve "necesario" reconducir por parte del PP la relación entre Rajoy y el lehendakari y lamenta que pese a tener la agenda vasca sobre la mesa el presidente del Gobierno en funciones "sabe que no ha respondido, ni ha hecho ningún gesto en nada de esa agenda".

¿Un acuerdo inesperado?

Por otra parte, se le abre otra ventana a Rajoy en materia "pactista" gracias a una necesidad de "cortesía parlamentaria". Convergència Democrática de Catalunya (CDC) tendrá que recurrir al PP o al PSOE para poder tener grupo parlamentario propio en el Congreso y en el Senado, ya que, con los resultados que obvieron en las elecciones generales del pasado domingo, no cumplen los requisitos mínimos que fijan los reglamentos de ambas Cámaras para poder organizarse de forma autónoma.

El Reglamento del Congreso contempla dos vías para poder crear un grupo parlamentario: obtener al menos 15 escaños o, en caso no de llegar a ese umbral, tener cinco diputados y, además, aglutinar el 5% de los votos a nivel nacional o bien un 15% en las circunscripciones en las que se presentó candidatura.

En las elecciones del pasado domingo, CDC consiguió retener los ocho escaños que tenía en la anterior, pero perdió más de 88.000 votos respecto al diciembre, con lo que ya no llega al 15% de los apoyos en las cuatro provincias catalanas, ni en el conjunto de Cataluña, el argumento que en la pasada legislatura esgrimieron el PP y el PSOE para permitirle contar con voz propia en el Congreso.

Con este escenario, si la Mesa del Congreso aplica estrictamente el Reglamento de la Cámara, CDC tendría que recalar en el Grupo Mixto y compartir espacio, tiempos y recursos con hasta otros seis partidos. Un "gesto" del PP podría facilitar una abstención de los nacionalistas catalanes y allanar un poco más el camino, esta vez de forma algo inesperada, a los populares para formar por fin Gobierno. 

 

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