20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

¡Hagan juego!

Tras fagocitar a IU, Podemos ya tiene claro cuál es su próximo objetivo, el partido de Rivera pierde fuelle y el PP sigue empeñado en autodestruirse mientras Sánchez muestra su incapacidad.

El escenario político español es como una ruleta del casino. El elector, jugador forzoso, espera ansioso que el crupier lance la bola. El futuro no es claro, y después de padecer la legislatura más corta de nuestra joven democracia, la pelotita puede caer en cualquier número de la rueda. 

El Partido Popular parece empeñado en seguir autodestruyéndose. El peor enemigo de Rajoy y los suyos es el propio partido. El olor a naftalina corrupta ahuyenta a los nuevos votantes, y sin el voto joven, el PP no volverá a gobernar. Regenerar no es colocar a Celia Villalobos y Javier Arenas al mando de las declaraciones institucionales de la formación. 

En el PSOE, Sánchez ha demostrado su incapacidad manifiesta para encabezar un gobierno a la valenciana, o lo que es lo mismo, coordinar un pacto de izquierdas con apoyos suficientes para dirigir el futuro de España. La necesidad de tener que sustentarse en el voto independentista lo ha frenado. Sin ese importantísimo requisito, hoy sería un feliz inquilino de La Moncloa. La sombra de Susana Díaz se adivina cada vez más alargada. 

En Podemos todo son felicitaciones por la nueva convocatoria electoral, nunca pretendieron alcanzar un acuerdo de Gobierno con el PSOE. Tras fagocitar a IU, ahora el objetivo es eliminar a los socialistas. Las dudas sobre la financiación extranjera del partido de Iglesias y sus cuatro casos de corrupción, sin haber tocado moqueta, siembran dudas entre sus votantes más moderados. 

El partido de Rivera parece perder fuelle, sus primeros casos de corrupción institucional y su obsesión por acabar firmando un pacto con el PSOE le puede acabar pasando factura entre su electorado de derechas. Mucha incertidumbre en las filas de Ciudadanos. 

Poco hay que añadir sobre Izquierda Unida, qué lejos queda el romanticismo comunista de los que hoy se someten a la alianza sumisa con Iglesias. “Entre todos lo mataron y Alberto Garzón lo remató”. 

Los que sin duda volverán a triunfar serán los partidos nacionalistas. Seguirán teniendo representación (con el correspondiente millonario desembolso) en las cámaras parlamentarias de España, un país al que odian. 

Hagan juego señores, pero tengan cuidado con la ruleta, lo mismo se equivocan de mesa y acaban pegándose un tiro en la sien.

Comenta esta noticia
Update CMP