07 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El informe de Anticorrupción por el que ya están temblando Sánchez e Iglesias

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados

El vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos habría cometido dos gravísimos delitos que podrían obligar a Sánchez a hacer estallar por los aires el Gobierno de coalición.

Tras una semana muy complicada, a cuenta del escandaloso acuerdo con los herederos políticos de ETA (Bildu) para derogar en su totalidad la reforma laboral, pintan bastos para el Gobierno de coalición PSOE-Podemos que preside Pedro Sánchez. Porque este último podría verse obligado a defenestrar a su vicepresidente segundo y número dos de Podemos, Pablo Iglesias, haciendo saltar por los aires la entente que inquieta a millones de españoles y a Europa. Supondría el fin de la legislatura.

Y todo por el informe que acaba de llegar a manos del juez Manuel García-Castellón, que instruye el caso Villarejo. Lo ha redactado la Fiscalía Anticorrupción y apunta que Iglesias sería autor de dos gravísimos delitos.

 

Tal y como informa este sábado OKDIARIO, el Ministerio Público señala que el número tres del Gobierno "podría haber cometido" obstrucción a la justicia y revelación de secretos, al destruir la memoria SD del teléfono móvil que presuntamente fue robado a su exasesora en el Parlamento Europeo y actual directora de un panfleto pseudoperiodístico apadrinado por Podemos, Dina Bousselham.

 

Lo conservó durante seis meses

En un registro policial realizado en casa del ex comisario Villarejo -actualmente en prisión provisional- se encontraron varios archivos que al parecer procedían de dicho dispositivo de almacenamiento, que llegó a Iglesias de la mano del presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio.

OKDIARIO recuerda que el vicepresidente segundo aseguró al juez que "entre estos archivos había algunas fotos 'íntimas'" de Bousselham. "Pese a ello, Iglesias conservó la tarjeta de memoria y no se la devolvió su legítima propietaria, Dina, hasta seis meses después, en el verano de 2016", explica el digital dirigido por Eduardo Inda.

Sin embargo, la Fiscalía sostiene que cuando la exasesora recibió la tarjeta, estaba ya inutilizada, cuando era una de las piezas claves de la investigación del caso Villarejo.

 

Es posible que el juez García-Castellón vuelva a llamar a declarar a Pablo Iglesias por este feo asunto, que podría poner en peligro su permanencia en el Gobierno. Y con ello, la vida del Gobierno PSOE-Podemos.

 

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