11 de julio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las frases memorizadas que Rocío Flores tiene que decir para ganar 65.000 euros

Rocío Flores ya no podrá decir que solo habla de su madre cuando le preguntan.

Rocío Flores ya no podrá decir que solo habla de su madre cuando le preguntan.

La hija de Rocío Carrasco y Antonio David llega a una conclusión a la que hemos llegado todos después de comprobar que no es oro todo lo que reluce. Pero hay una excusa que ya no podrá dar.

 

 

Rocío Flores Carrasco ya tiene su portada en la revista Hola. Dicen que 65.000 euros ha sido la cantidad desembolsada por la publicación de cabecera de su madre y de su abuela. Una portada soñada en la que la que la hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores relata lo que ya contó en Supervivientes. Y es que parece que la nieta de la Jurado tiene memorizadas las frases que debe decir, al menos de momento.

La pequeña Rocío insiste vía portada, en explicar que su madre es alguien fundamental en su vida y que su relación "debe arreglarse", que sólo habla de ella cuando le preguntan y que su padre es el mejor del mundo. Un discurso que no ha podido sorprender a nadie. Rocío Flores idolatra a la persona con la que se ha educado en los últimos años y su amor hacia su progenitor es más que evidente. Pero lo importante de la entrevista era hablar de su madre y por supuesto de su abuela, que para eso es ella quien es, la hija de Rocío Carrasco y la nieta de la Jurado.

De la matriarca dice que si ella siguiera viva nada sería igual. Una conclusión a la que llegamos todos. No se habría roto el clan en mil pedazos, no habría disputas por una herencia y todos seguirían bajo la alargada sombra de la cantante, en silencio y dando la imagen de una familia idílica que como luego se ha demostrado, de idílica tenía poco. Y es que si la Jurado siguiese viva, la pequeña Rocío tampoco tendría esta portada o sí, pero sería otra sin duda alguna, muy distinta.

En el capítulo dedicado a su madre, Rocío Flores insiste en proclamar que ella siempre ha sido la que habría dado el paso para acercarse, que ha levantado el teléfono muchas veces a lo largo de estos años y que ha obtenido la callada por respuesta. El problema es que la relación entre madre e hija no es que pase por un bache, es que es inexistente, desde hace 7 años, más o menos.

Años de distanciamiento provocados por episodios en los que la pequeña Rocío no quiere entrar y que a pesar de haber madurado no se atisba en ella, arrepentimiento, ni busca perdón alguno. Una actitud que sorprende y mucho por parte de una hija que reclama una reconciliación. Por cierto, los episodios de las llamadas de teléfono insistentes jamás han sido confirmados por la otra parte, por la madre.

Mientras, Rocío Carrasco sigue envuelta en el silencio más absoluto y permanece ajena a las versiones de su hija, y es que su verdad dista mucho de la aireada en platós y ahora en portadas.

Rocío ha optado por el silencio y dicen que lo hace para proteger a su primogénita. Una hija que ha optado por convertirse en un personaje mediático muy cotizado. A Rocío Flores se la ve cómoda en este nuevo papel, nadie duda que en este paso ha contado con el consejo y el asesoramiento de su padre. Negarlo sería absurdo.

Es la niña de sus ojos y toda protección es poca. David conoce los tiempos y maneja a la perfección este negocio del que vivimos todos, también ellos. Rocío Flores por primera vez ha verbalizado a golpe de exclusiva su historia por lo que ya no podrá decir que habla de su madre porque le preguntan. En este caso ha hablado porque ha querido y ha puesto precio a su historia.

Una historia que como todas tiene sus luces, las portadas idílicas, y luego están las sombras. Y sombras hay muchas. En esas, la pequeña Rocío no quiere entrar porque dice que jamás hablaría mal de su madre. Sólo la madre, la Carrasco tiene la llave para dar luz a muchos episodios nunca aclarados por nadie. Y de momento no lo hará, pero quién sabe porque eso de que "jamás hablará" es mucho, demasiado tiempo.

Mientras, otros sueñan, hacen cálculos y fabulan con una portada, la de la madre y la hija sonriendo. Pero esa portada millonaria, no verá la luz. Porque sería como reproducir la historia de la Jurado y esas portadas, esas fotos de familia idílicas que regalaban a la prensa pero que el tiempo acabó por demostrar que de familia idílica, poco o más bien nada.

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