02 de abril de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bochorno en el Congreso: Rufián humilla y amenaza a Sánchez y él calla y traga

El candidato a la investidura le ha permitido al portavoz de ERC cosas que no le consentiría ni a él ni a nadie si no fuera porque necesita sus 13 votos para seguir en La Moncloa.



Escuchando la intervención de Gabriel Rufián en el pleno de investidura, lo extraño es que alguien pudiera dudar durante un segundo solo que ERC iba a renunciar a su beneficioso pacto con el PSOE solo porque la Junta Electoral Central decidiera un día antes la inmediata inhabilitación de Quim Torra

El portavoz de ERC se ha paseado por el hemiciclo sacando pecho, con la cabeza de Pedro Sánchez bajo el brazo y un tono de perdonavidas que el candidato socialista no le consentiría, probablemente ni a él ni a nadie, si no fuera porque necesita sus votos como el aire que respira. 

A la hora en que Rufián ha subido a la tribuna se celebraba en el Parlament, en paralelo, un pleno convocado de urgencia tras la decisión de la JEC. De hecho no quedaba ni un solo diputado de Junt per Catalunya en la Cámara Baja, todos habían puesto rumbo a Barcelona. 

"Anunciamos que sentaríamos a Sánchez a una mesa de diálogo y es lo que hemos hecho", ha presumido el portavoz de Esquerra, cuyo discurso ha provocado el enfado del PP y sobre todo de Vox, al que ha llegado a referirse como "monstruo". "Tenemos una derecha asilvestrada", ha afirmado también en dos ocasiones.

Rufián se ha permitido incluso amenazar al presidente en funciones, ante el silencio de la bancada socialista: "Si esta vez el pueblo de Cataluña vuelve a ser estafado, si esta mesa no se cumple", se acabó todo, ha señalado. No habrá ni Presupuestos.

Y también le ha humillado al recordarle palabra por palabra su hemeroteca más reciente. "¿Qué cree que ha pasado?, ¿qué creen que ha pasado para que pase de decir una cosa, luego otra, llegando a presumir en campaña de poder utilizar a la Fiscalía para acabar hablando de política?", ha preguntado. "¿Qué provoca tanto bandazo? El miedo a esta gente", ha respondido señalando a sus 12 compañeros diputados de ERC. 

Lo más curioso ha sido el tono empleado por el candidato socialista en su respuesta, suave como un guante. Ni rastro de la fiereza que Sánchez mostró en sus intervenciones anteriores con Pablo Casado, Santiago Abascal y Ana Oramas -a la que amenazó por cambiar el sentido de su voto-. Solo buenas palabras. "Por nosotros, señor Rufián, no será", ha concluido tras darle las gracias por su apoyo.

Comenta esta noticia
Update CMP