23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las empresas familiares inciden en la importancia de emprender para la economía

Recuerdan que crean dos de cada tres empleos y que constituyen el 90% del total de las empresas españolas por lo que su papel es fundamental en la recuperación post COVID y necesitan apoyo

Las 18 asociaciones territoriales de empresarios familiares de España, que aglutinan a más de 1.200 empresas de todos los sectores de actividad y representan en conjunto un 10% del PIB nacional, han reclamado su papel fundamental para reactivar la economía española ante la crisis producida por la pandemia derivada del COVID-19.

En nuestro país, las empresas familiares constituyen cerca del 90% del total existente y generan 2 de cada 3 puestos de trabajo privados. Además, aportan el 57,1% del PIB en nuestro país y su longevidad media es de 33 años, mientras que en las empresas no familiares la media es de 12 años debido a que los valores de este tipo de empresas atesoran un sentimiento de pertenencia, arraigo y compromiso social con sus territorios que las hacen más longevas, llegando incluso a sacrificar beneficios y dividendos para mantener los niveles de empleo y condiciones laborales dignas.

Pese a todo, la empresa familiar también sufre en estos momentos. De hecho, el 86% de las empresas familiares han visto reducida su actividad por la crisis del coronavirus y el 42% de ellas con caídas superiores al 60% y casi un tercio prevé una reducción de los beneficios del 80%.

Por ello, consideran que deberían reconocerse más sus iniciativas y su compromiso con la sociedad pues, para la recuperación económica es necesario que la iniciativa pública y la privada vayan de la mano y que, por tanto, la Administración les dé su apoyo. Coinciden en que es “necesaria la confianza por parte de las Administraciones en el sector privado, ya que las empresas familiares son la columna vertebral de la economía y son imprescindibles en la recuperación”.

Las compañías aseguran que se han “adaptado para poder ofrecer la máxima colaboración desinteresada”, poniendo su capacidad de producción al servicio del Gobierno, y utilizando sus redes internacionales su logística para comprar y distribuir material y realizando donaciones altruistas de todo tipo.

En este sentido opinan que “se debe apostar por una colaboración público-privada” y que “el Gobierno debe apoyar el tejido empresarial, ya que sin iniciativa privada no hay crecimiento ni empleo”. Asimismo, abogan por la importancia de establecer sistemas de simplificación administrativa y burocrática para facilitar la puesta en marcha de empresas, las contrataciones e inversiones.

De hecho, en la encuesta que elaboraron en abril el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y el Banco de España sobre este tipo de empresas, el 50% de los directivos subraya que no podrán aguantar hasta final de año con el negocio en marcha si no les llegan los programas de ayuda que el Gobierno ha puesto en marcha para combatir los efectos económicos del coronavirus. Este porcentaje supone, en una extrapolación, que 550.000 empresas están en esta situación.

DAMOS LA CARA

También consideran fundamental potenciar el espíritu emprendedor de las nuevas generaciones y dar a conocer entre la opinión pública la labor que llevan a cabo a diario, para lo que han puesto en marcha iniciativas como ‘Damos La Cara’, un movimiento ciudadano que quiere poner en valor el compromiso de trabajadores y empresarios, con sus proveedores, clientes y toda la sociedad. Los interesados pueden encontrar información sobre el movimiento 'Damos La Cara' en la web https://www.damoslacara.com/

En su página web es posible ver las historias de las diferentes empresas familiares que forman parte de la iniciativa, apoyar a la causa con diferentes banners o sumándose a la misma y contar la historia propia para difundir el espíritu emprendedor entre la sociedad.

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