18 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Margarita del Val enseña la cara oculta de una vacuna aprobada con tanta prisa

Margarita del Val durante la entrevista en Espejo Público.

Margarita del Val durante la entrevista en Espejo Público.

Las de Pfizer, Moderna y las que vengan después van a recibir, en Europa y Estados Unidos, la "autorización de uso en emergencia". Quiere decir que su efectividad puede no ser la prometida.

Por fin hay fechas. La Agencia Europea del Medicamento dará su veredicto sobre la vacuna de Pfizer el 29 de diciembre y sobre la de Moderna el 12 de enero. Se espera que en ambos casos la EMA apruebe tan esperados antídotos, el último paso antes de su comercialización y distribución en Europa. 

No obstante, la viróloga del CSIC Margarita del Val ha aclarado que aunque la "seguridad" de ambas vacunas está fuera de toda duda si la Agencia Europea del Medicamento les da luz verde, no así su efectividad. 

Del Val ha explicado este miércoles en Espejo Público que las vacunas contra el coronavirus -la de Pfizer y las que vengan después- han tomado un atajo, puesto que van a recibir lo que se llama una "autorización de uso en emergencia". En Europa y también en Estados Unidos.

Ello, según la viróloga, no quiere decir que no sean seguras -"si lo aprueba la Agencia Europea del Medicamento, confianza total", ha remachado-, pero que puede que una vez que empiecen a suministrarse se descubra que no son tan efectivas como las farmacéuticas aseguraron. 

De hecho, según Del Val puede que cuando pase la emergencia de salud pública a alguna de esas farmacéuticas se les retire el permiso en el caso de que se demuestre que su antídoto no es efectivo. O no tanto como se creía. 

En cualquier caso ha insistido en que los "efectos adversos" de cualquier vacuna -que no los secundarios, que esos siempre puede haber- se manifiestan entre seis y ocho semanas después de la última dosis. Y que los voluntarios de los distintos tratamientos ya los habrían mostrado. 

Al hilo de la autorización del uso en emergencia, hace unos días el experto en salud pública Clint Hermes firmaba un artículo en el que alertaba de los riesgos de este atajo. Y recordaba que en Estados Unidos, aunque la Agencia de Medicamentos y Alimentos ha concedido algunas autorizaciones de este tipo "con moderación para diagnósticos y terapias para otras enfermedades infecciosas, como la gripe pandémica H1N1 y el Zika, nunca se ha utilizado para una vacuna en personas civiles".

Y avisaba: "Las vacunas se diferencian de otros productos médicos en que se utilizan de forma amplia y en personas sanas, por lo que el listón para aprobar una es muy alto".

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