Algo habrá hecho

Tú eliges en qué lado prefieres estar, en el de tu pensamiento libre o en el del pensamiento colectivo que te marque la izquierda

Hace décadas, cuando una mujer era maltratada, y se tenía miedo o vergüenza a denunciar, la mujer salía con algún moratón de casa y las vecinas, conscientes de que algo había pasado, justificaban con el “algo habrá hecho”. Lo mismo sucedía con el terrorismo de ETA. Hubo una época en la que, ante el asesinato de alguien, parte de la sociedad vasca decía “algo habrá hecho”.

Ese ‘algo’ podría ser desde ser guardia civil, político del PP, no haber pagado como empresario, etc… Pero era un ‘algo’ que justificaba la barbarie. Hoy, por suerte, nadie se atrevería a justificar la violencia con el “algo habrá hecho” … hasta que lanzó tal acusación el propio ministro del Interior el día del Orgullo y nos hemos dado de bruces con el ramalazo totalitario de gran parte de la izquierda española.

Si escupen, insultan, boicotean o intentan agredir a la comitiva de Ciudadanos en el orgullo gay es que “algo habrán hecho”. Si insultan al alcalde de Pamplona en San Fermines es que “algo ha hecho”, si acosaron a Cayetana Álvarez de Toledo en la Universidad de Barcelona o a militantes de Cs en Rentería es que “algo han hecho”. Terrible, la justificación de que una parte de la población, si es de centro derecha, no tiene derecho a ir a un sitio porque ‘provoca’ con su presencia. Ese “algo ha hecho, venir a provocar”.

Lo de los pactos con Vox es una burda excusa. Es intentar dar contenido al “algo han hecho (pactar con Vox)” para dotar de justificación el totalitarismo de la izquierda. Pero en el fondo lo que subyace es el pensamiento de que la calle es suya, los colectivos suyos, y tú, chico o chica de derechas, irás o no donde nosotros consideremos.

Vox les ha venido perfecto como justificación, pero hace un año, cuando no había Vox en las instituciones, Ciudadanos también fue insultado en el orgullo y en el día de la mujer. Y años atrás lo fueron otros partidos como UPyD. Partidos por cierto que nunca han desplegado políticas en contra del colectivo LGTB.

Pero da igual, según el decálogo del buen gay que reparte la izquierda, sólo se puede estar en el orgullo si eres del PSOE, Podemos y afines. Y si no, te echaremos a palos, porque algo seguro que has hecho.

Los colectivos LGTB o de feministas han bebido del maná de la izquierda y en lugar de ser movimientos transversales se han convertido en lobbys ideológicos del socialismo patrio. Esto provoca que buena parte de los gays o de las mujeres no se sientan identificados con sus reivindicaciones, salidas de tono o manifestaciones donde cuatro podemitas o Carmen Calvo reparten el carnet de buen gay o de buena mujer y señalan con el dedo a los díscolos que osan tener sus propias ideas.

Eso hizo Marlaska con su dedo ejecutor. Señalar y justificar. Algo muy grave viniendo del ministro que debe garantizar la protección y la libertad y que además es juez. Lo que ha venido después, con toda la maquinaria de la izquierda en marcha para enfangar e intentar convertir a los agredidos en culpables de su propia situación, ha sido bochornoso.

Hasta con falsos informes policiales que nadie ha visto filtrados al diario de cabecera del PSOE y con los influencers del lado rojo justificando primero las agresiones (ya saben “algo han hecho, no son bienvenidos porque lo digo yo, lo buscan…”) y luego, ojo, negando que ese boicot hubiera existido cuando todos hemos visto multitud de vídeos de ese día. Surrealista si no fuera porque tenemos a todo un ministro-juez y reputados medios fabricando una ‘verdad alternativa’ de lo que ocurrió al estilo más grotesco de los fake news.

En definitiva, la izquierda española anda tirada al monte, con actitudes en la que todo lo que ellos hacen es válido, pero en la que, si tú no osas plegarte a sus intereses, sufrirás la ira porque “algo habrá hecho”.

Los políticos del PP son buen conocedores de esto, y parece que en Ciudadanos empiezan a abrir los ojos. Pueden hacer dos cosas, mantener su posición con libertad por mucho que le azuce la izquierda o plegarse a sus intereses pactando con ella y verán entonces como pasan al lado bueno de la ecuación y nadie les abronca.

Así le pasó a Marlaska, de lloriquear en entrevistas que no le llamaran juez conservador (pues había sido propuesto por el PP) a ser el ministro que desde el otro lado lanza el “algo habrán hecho”. Tú eliges en qué lado prefieres estar, en el de tu pensamiento libre o en el del pensamiento colectivo que te marque la izquierda. Yo me quedo con el primero, aunque eso sea ‘provocar’ o ‘hacer algo’. Prefiero la libertad.

 

 

Comenta esta noticia
Update CMP