10 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La hoja de ruta de Junqueras que Sánchez ha alimentado con Iglesias de embajador

Junqueras, en el Supremo, con dos imágenes superpuestas de Sánchez e Iglesias

Junqueras, en el Supremo, con dos imágenes superpuestas de Sánchez e Iglesias

ERC, decisiva en la moción de censura y a futuro para el PSOE, tiene una hoja de ruta que incluye a Moncloa y a la Generalitat. Mientras, se "entretiene" despreciando al Rey y al Ejército.

Agazapado entre Soto del Real y el Supremo, Junqueras es un hombre clave en estas Elecciones Generales, sobre todo si el PSOE de Sánchez no logra el resultado que presagia el chef Tezanos y las apreturas socialistas le obligan a mirar a ERC, tal y como Pablo Iglesias quiere desde el mismo instante en que prosperó la moción de censura.

Ésa es la hoja de ruta republicana, aunque mientras se entretiene al respetable dirigiendo desprecio al Rey o a las Fuerzas Armadas o movilizando en mitines a Eugenia Parejo, aquella andaluza que hizo migas con Junqueras en un programa de Salvados y que ahora se presta a acudir a actos del partido a sollozar por su amigo en cautiverio.

ERC no engaña, por mucho que se presente al encarcelado Oriol Junqueras como una especie de mártir moderado que debe ser juzgado por su tono de voz y no por sus hechos, esos que le confinan en el Tribunal Supremo con una acusación de rebeldía. Y para evidenciarlo, basta con escuchar a sus líderes cuando no tienen que disimular.

 

Es el caso de Marta Rosique, referencia de las juventudes del partido y próxima diputada en el Congreso, donde coincidirá con Gabriel Rufián para componer una pareja explosiva que dará, con seguridad, grandes tardes de gloria y dolores de cabeza al presidente y moderador del hemiciclo.

Su ataque al Rey al Ejército, expresado en público, ya deja las cosas claras de cómo las pasará un Gobierno de Sánchez si, como con la moción de censura, vuelve a depender de los republicanos catalanes. Ni a Bildu se le recuerda un tono tan despectivo:

"Felipe VI, hijo del monarca franquista Juan Carlos I, quiere ser la continuidad del franquismo". Y una apelación a las Elecciones de 1931, que tiempo después culminaron con una insurrección en Cataluña sofocada con taques por la República, para desvelar la intención de ERC, confirmada por el propio Rufián: "tumbar de nuevo la monarquía borbónica".

Todo esto dicho, como ya informó este viernes ESdiario, en una comparecencia presidida por un retrato de Felipe VI rasgado medodramáticamente al terminar el acto que no ha sentado nada bien en el PSOE pero no ha provocado reacción contundente alguna.

La hoja de ruta

Tiene una explicación. Aunque los socialistas preferirán un pacto con Ciudadanos si salen las cuentas y Rivera levanta el veto, algo que dan por hecho en Ferraz o en el PNV por ejemplo pero niegan rotundamente en los cuarteles naranjas, ERC aparece en el resto de combinaciones.

El plan real de Junqueras es presidir la Generalitat con el apoyo del PSOE y dárselo a cambio, previo indulto, en La Moncloa

Y no solo para Moncloa. El eje PSOE/Podemos/ERC es de ida y vuelta: primero para asentarse en La Moncloa; después, en 2020, para aterrizar en la Generalitat, cuya presidencia es el reto real de Junqueras por mucho que ahora aparezca en todas las listas republicanas a la vez.

Ésa es la misión, y hasta los plazos para un indulto encajan: primero condena, quizá este otoño, después indulto pocos meses después y finalmente, ya en la calle, candidatura a la presidencia catalana.

No es un plan sencillo, pero es el plan que Iglesias siempre tuvo en mente y que Pedro Sánchez, acogotado por sus 84 diputados, aceptó tácitamente. Otra cosa es que cambie si el 28A, como dicen los sondeos, los socialistas suben, ERC también y Podemos baja. En ese caso, al trío latente pueden saltarle las costuras: Sánchez solo es fiel a sí mismo. Y eso ya lo saben todos.

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