16 de noviembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

En el Ayuntamiento de Chipiona ya no le pasan ni una más a Rocío Carrasco

Rocío Carrasco colma la paciencia de los chipioneros

Rocío Carrasco colma la paciencia de los chipioneros

Hace ya once años que Rocío Jurado falleció. Fue entonces cuando se empezó a hablar de erigir un museo en su memoria. Sin embargo, las negativas de su hija hacen imposible la apertura.

Fue el 1 de junio de 2006 cuando Rocío Jurado falleció. Tras su entierro, ya empezó a hablarse de erigirle un museo en Chipiona. De eso ya hace once años y el proyecto sigue estancando. Ninguno de los partidos que han gobernado la casa consistorial ha conseguido que Rocío Carrasco firme el documento que daría luz verde al proyecto. La verdad es que los diferentes alcaldes que han tenido esta patata caliente en sus manos creyeron que se enfriaría pronto y podría servirse en un tiempo situado dentro de lo razonable. De ahí que el lugar destinado a albergar el museo esté totalmente acondicionado y listo para abrirse al público.

Hoy igual que ayer, el tema del museo sigue paralizado. A lo largo de estos años, Rociíto ha ido demandando cosas que se le han concedido. Quería un fee anual de 30.000 euros y le han dicho sí. También le han concedido el 50% de los ingresos obtenidos vía venta merchandising. Además, se ha redactado una propuesta donde todos los puntos del acuerdo están debidamente reseñados y dentro de la legalidad que ella solicitaba.

En conversación con personas cercanas, Rocío había alegado que se resistía a ir para adelante con el museo porque existían ciertas irregularidades que no quería salpicaran la memoria de su madre. Entre otras cosas, se refería a una subvención de  500.000 euros que se concedió para el proyecto y sobre cuyo uso corrieron ciertos comentarios. La actual alcaldesa, Isabel Jurado Castro, de común acuerdo con su equipo de gobierno, decidió devolver la cantidad recibida para que todo el mundo viera que allí imperaba la transparencia.

Fue el pasado diez de diciembre cuando desde el Ayuntamiento de Chipiona se envió por correo un sobre que contiene la propuesta sobre el museo de Rocío Jurado y que va dirigido a Rocío Carrasco. La misiva incluye un acuse de recibo que la destinataria debe firmar. Es cierto que desde el consistorio chipionero le dan quince días para responder, pero eso no significa que, en caso de no hacerlo, vayan a paralizarse las conversaciones. Lo que desean es que Rociíto se manifieste y diga si está o no de acuerdo.

Según cuenta a Esdiario una fuente cercana al ayuntamiento, al equipo de gobierno le consta que el sobre ya está en manos de Rocío Carrasco. Sin embargo, ni rastro del acuse de recibo firmado. Tampoco han recibido confirmación de lectura del email que le enviaron poniéndola al tanto del asunto. Idéntico recorrido han tenido las llamadas telefónicas que le han hecho para contarle sobre la cuestión. Rociíto no descuelga el teléfono, no contesta a los SMS ni a los wasaps.

 

El pueblo de Chipiona está más que harto del proceder de Rocío Carrasco. No entienden a qué viene tanto impedimento cuando le han concedido todo lo que ha pedido. También en el ayuntamiento están hasta el gorro de ella. Han trabajado muy duro para cerrar la propuesta que le han enviado y que incluye todas sus demandas. Sin embargo, viendo que se envuelve en un manto de silencio, no confían en que el museo llegue a abrirse. Están dispuestos a escuchar lo que tenga que decir sobre el documento redactado e incluso hasta hacer modificaciones, siempre que sean viables.

En el ayuntamiento de Chipiona tienen claro que el tema del museo no va a dilatarse sine die. O bien Rocío se aviene a firmar y van para adelante, o dicen adiós, con todo el dolor de su corazón, a honrar la memoria de una de sus ciudadanas más ilustres. La verdad es que el local donde se ubican las instalaciones puede aprovecharse para fines culturales como conciertos, exposiciones, conferencias… Muchos chipioneros así lo han demandado, mediante preguntas elevadas al pleno, cansados ya de lo que consideran un menosprecio por parte de la hija de Rocío Jurado a la tierra que tanto amó su madre y cuyo nombre paseó por el mundo.

 

Comenta esta noticia
Update CMP