20 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez estudia una oferta "irrechazable" para que Iglesias no le bloquee más

No va de farol, ni aunque las encuestas le sonrían: el líder del PSOE prefiere dejar solventada su investidura ya, consciente del malestar ciudadano ante la clase política.

Aunque (casi) todo el mundo crea que a Pedro Sánchez le apetece repetir Elecciones Generales, allá por noviembre, la realidad es bien distinta: sabe que irse de vacaciones sin una investidura formal puede beneficiarle electoralmente, pero a costa de un desgaste general de la clase política y de paralizar la gestión del país. Y le pesa. Se ha acostumbrado a ser presidente, y no solo candidato, y los galones comportan una responsabilidad que antes tal vez no sentía.

Por eso quiere desbloquear su investidura como sea este mismo mes de julio, sin esperar a septiembre ni, mucho menos, convocar de nuevo a los españoles a las urnas. Y va a hacer una oferta "irrechazable" a Podemos, el ingrediente que hace falta para que prospere su designación como presidente formal con el respaldo de Pablo Iglesias, el PNV, el PRC de Revilla, Compromís y una abstención que, de llegar, sería conjunta de ERC y Bildu.

 

Fuentes de La Moncloa lo corroboran a ESdiario: se hará todo el esfuerzo posible para que Podemos deje de bloquear esa opción, aunque entre las cesiones no se baraja la incorporación de Iglesias en persona al Consejo de Ministros. Si no es así, ¿cuál puede ser la oferta?

Desde el entorno de Sánchez no juegan de farol: primero los acuerdos programáticos, indispensables para disponer de cuatro años de estabilidad política y presupuestaria. Y después los nombres. No es una estrategia para, una vez cerrado lo primero, olvidarse lo segundo.

Sánchez no juega esta vez de farol: le pesa la responsabilidad y no quiere obligar a los españoles a votar de nuevo

"Recorreremos el camino", aseguran a este periódico, pero en el orden oportuno. La convocatoria de una consulta para que los "afiliados" de Podemos decidan si aceptan un Gobierno de "cooperación" o apuran uno de "coalición", como defiende Iglesias, no ha gustado ni en el PSOE ni en buena parte de Podemos, aunque el PSOE está preparado para todo.

Las cartas, echadas

"Si optan por coalición, nosotros sabremos responder. Y si es cooperación, también será sencillo". El maximalismo no está en Sánchez, más abierto a todo de lo que se pueda creer, sino en Podemos. Y aunque ahora la contestación interna es leve, salvo en el caso de la baronesa andaluza, Teresa Rodríguez, el runrún es mayor e Iglesias difícilmente sobreviviría otras Elecciones con nueva caída de resultados. Los suyos lo saben, pero él no parece percibirlo del todo. Las cartas están echadas y el tiempo se acaba.

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