30 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

España exige ya una respuesta sanitaria y no un Gobierno irresponsable otra vez

Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, el 12-O

Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, el 12-O

Un país ya destrozado se dirige de nuevo a la catástrofe por la irresponsable gestión sanitaria, económica y política del Gobierno. Urge enderezar esta deriva con inmediatez.

 

El frío saludo entre Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso simboliza la alicaída celebración de la Fiesta Nacional en el Palacio Real y resume, de manera muy gráfica, la quiebra institucional  entre dos Gobiernos que deberían trabajar codo con codo, achacable sin duda a la espuria estrategia política de Moncloa.

Frente a la campaña que intenta presentar a Madrid como una excepción sanitaria en España, las cifras oficiales atestiguan que el país en su conjunto sufre de nuevo una situación más delicada y que, según se elijan unos baremos u otros, es peor en Cataluña, Navarra, Aragón o Asturias que en la región madrileña. 

Por eso, este primer día hábil tras el puente festivo, debe servir para retomar la abandonada senda del sentido común en esta materia. O se levanta el Estado de Alarma en Madrid, como reclaman Ayuso o Almeida sin menoscabo de mantener o incrementar otras restricciones imprescindibles sin duda; 0 se implanta en las regiones que tienen un cuadro sanitario similar o peor.

Politizar desde Moncloa la gestión sanitaria para esquivar sus gravísimos errores desde marzo e intentar culpabilizar a las Autonomías de signo político adverso,  ha sido la penúltima negligencia de Sánchez, que solo ha servido para reforzar a Ayuso en las encuestas y para debilitar la autoridad del Ministerio de Sanidad, ya suficientemente dañada. 

El Ministerio de Sanidad acaba de notificar 27.856 contagios de viernes para un total de 888.968 desde marzo, récord absoluto de Europa. Y elevó en 195 la cifra de muertos, hasta llegar a las 33.000, que serían al menos 58.000 si se les reconociera a todos, algo que el Gobierno demora de manera burda e incomprensible.

Urge rectificar esta deriva y dedicarse a garantizar una coordinación absoluta de las Administraciones: vamos al desastre

Navarra y Aragón tienen más contagios totales que Madrid en las últimas 24 horas, con entre seis y diez veces menos población. Cataluña, el País Vasco o Asturias ofrecen un número reproductivo básico (lo que contagia cada contagiado) superior al de Madrid también. Y en general en todas las regiones las cifras son muy adversas.

Algo que estaría muy claro si el Gobierno no manipulara a su antojo las estadísticas, escondiendo que la única manera real de medir el impacto del virus en cada territorio es teniendo en cuenta su población: si Aragón solo tiene tres veces menos fallecidos que Madrid con seis veces menos habitantes, su mortalidad real duplica la madrileña, por ejemplo.

Ya está bien, presidente

En marzo España llegó tarde en términos de prevención, lo que derivó en un confinamiento radical que fue necesario por la demora, aunque se presentara como ejemplo de eficacia.  En verano España se dio una tregua irresponsable inducida por un presidente que dio por ganada la batalla. Y en septiembre y lo que llevamos de octubre, con la pandemia de nuevo desatada, hemos sufrido una batalla política impresentable y ajena a razones sanitarias.

Urge rectificar esta deriva y dedicar lo que queda de mes y el siguiente a garantizar una coordinación absoluta de las Administraciones, que solo tenga en cuenta factores sanitarios y despeje la suicida tendencia de Sánchez a intentar sacar partido de las peores adversidades. Cualquier otra cosa conduce a España a una catástrofe aún peor de la que ya soporta.

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