Valencia Basket: esperpento en las Islas...¿con consecuencias?

Los jugadores tinerfeños se dieron un festín

Los jugadores tinerfeños se dieron un festín

Iberostar Tenerife 100 - Valencia Basket 66. La histórica imbatibilidad de los taronja en feudo tienerfeño termina de la forma más abrupta y sonrojante. Jaume Ponsarnau, herido de muerte.

Valencia Basket visitaba una pista complicada pero, ni mucho menos, inaccesible. Pese a la reciente consolidación tinerfeña en la élite de la Liga Endesa, rivales de la zona baja de la clasificación - Movistar Estudiantes y Tecnyconta Zaragoza - habían ya asaltado el Santiago Martín lagunero en la presente campaña.

Bajo esas premisas, los hombres aún dirigidos por el técnico de Tárrega Jaume Ponsarnau se disponían a tratar de extrapolar la evolución positiva de sus dos últimos choques como locales a canchas forasteras. Y Sergi García fue el único que estuvo por labor de corroborarlo, comenzando por ejercer como revulsivo frente al buen inicio local (19-10) mediante su acierto desde el 6.75 - 4/4 en el primer cuarto - para dar el triunfo parcial a los taronja una vez transcurridos los primeros 10 minutos (24-27).

A partir de ahí, las buenas noticias - sólo existió, de hecho, la del propio Sergi - se terminarían por completo para Valencia Basket. Txus Vidorreta echaba, una y otra vez, mano de un scouting favorecido por su paso por el banquillo de la Fonteta la pasada temporada, y esa búsqueda de los flancos débiles de la de defensa de su ex equipo era aprovechada permanentemente por jugadores como Tim Abromaitis o Javi Beirán para convertir sencillos lanzamientos.

A través de ello, el técnico vasco y sus pupilos también conseguían propiciar la primera desconexión ofensiva taronja pocos minutos antes de un intermedio con el que Iberostar Tenerife obtenía su primera distancia significativa (50-40).

No obstante, el calvario valenciano alcanzaría tintes de catástrofe absoluta en un tercer cuarto en el que, con el especialista en el tiro exterior Lucca Staiger disfrutando de esos lanzamientos sencillos y Colton Iverson haciéndose amo y señor de la pintura, los locales gozaron de todos los ingredientes para abrir una más que humillante brecha para Valencia Basket. El parcial de 31-18 dejaba un marcador global de 81-58 para los de Ponsarnau que no suponía nada diferente al total oprobio.

Poco o nada merece en lo que respecta al análisis un último acto que no hizo sino ahondar aún más en las miserias de Ponsarnau y sus hombres hasta dejar el resultado final en un impactante 100-66.

Tal vez el entrenador de Tárrega no fuera más que un simple parche o solución temporal como algunos ya entendieron desde el primer instante. Por el momento, ya se han "tirado a la basura" dos meses de competición. Esperemos que no sean más.

 

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