21 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Manuel Valls: "Me he vuelto a enamorar en catalán como cuando tenía 14 años"

El candidato a la Alcaldía de Barcelona ha estado en Madrid presentando su libro y hablando del independentismo, los CDR, el Brexit... y de cómo devolver a la ciudad a su ligar en el mundo.

Manuel Valls es quizá el ejemplo más palmario de que los Estados Unidos de Europa pueden llegar a existir. Nacido en el barrio barcelonés de Horta, hijo del pintor Xavier Valls y de una ciudadana francosuiza, Luisa Galfetti, la vida le llevó a París.

Su dedicación a la cosa pública le convirtió primero en alcalde de una población importante francesa, luego en ministro del Interior y finalmente en presidente del Gobierno. Solo los que conocen bien a los franceses pueden valorar la valía de alguien que esto consigue y el alto sentido de la democracia del pueblo francés; un inmigrante que se esfuerza puede llegar a lo más alto.

Por este motivo, y ante la emergencia surgida en Cataluña, Valls lidera una plataforma transversal para recuperar la Ciudad Condal y devolverla al circuito de las grandes urbes globales de la que le ha sacado Ada Colau y el deterioro que arrastra el dichoso procés, Valls dixit.

Valls presenta libro, titulado Barcelona, vuelvo a casa

Vino a Madrid a presentar su libro este martes, Barcelona, vuelvo a casa, y un día antes en Cataluña, miembros de los CDR boicotearon un acto de cultura con amenazas e insultos a los asistentes. Encima llevando niños entre sus hordas.

"Son fascistas", dijo tajante Valls, "y no me van a arredrar pues he sido ministro del Interior de Francia cuando el yihadismo golpeaba a nuestros vecinos con mucha fuerza", remató.

El entrevistador no fue otro que Gregorio Marañón y Beltrán de Lis. Nieto del famoso doctor, empresario, académico, hombre culto y por tanto nefasto para establecer un formato periodístico al uso. A veces no está mal, pues lo que se pierde en velocidad y titulares se gana en hondura humana y matices de la persona a quien se interroga.

Manuel Valls, que es un político profesional de la escuela francesa, es hombre astuto y socialista por tanto todo lo que dice tiene un porqué. Afirma haberse vuelto a enamorar en catalán como cuando tenía 14 años. Algo que le va bien de cara al electorado y que seguro le gustó escuchar a su flamante pareja, Susana Gallardo, perteneciente a una millonaria familia catalana vinculada al sector farmacéutico.

Venía meditando si hacer algo en política en su tierra, pues es de los que no le duelen prendas en afirmar que se siente catalán, español, francés, mediterráneo y europeo. Plantea un socialismo liberal, según los días y las temáticas es más de izquierdas o más liberal; pero es un producto interesante, pues hace un llamado a los partidos constitucionalistas a que se unan contra los excesos de los independentistas que condenan al deterioro y la pobreza a la tierra catalana.

Para él, Barcelona es un ejemplo claro de lo que está sufriendo toda Europa: el auge de un populismo racista y excluyente incapaz de afrontar los importantes retos a los que nos enfrentamos. Afirmó que Artur Mas es el responsable de la situación en la que nos encontramos y recordó a los independentistas que el Brexit debería ser un espejo en el que mirarse. Es la constatación de un fracaso y de todos los problemas que conlleva una separación, afirmó.

Entre el público había gente que no se prodiga demasiado

Para escuchar a la auténtica esperanza blanca en territorio hostil acudieron gente que no suele ser habitual encontrar en actos públicos. Así vi por primera vez en mucho tiempo a Alfredo Sáenz, el que fuera máximo responsable del Banco Santander con don Emilio, pero también al expresidente de Repsol, Alfonso Cortina, junto a su cuñada Elena Cué.

Por parte de Ciudadanos, el único partido político que de momento ha decidido sumarse abiertamente a su plataforma, acudió Begoña Villacís, mientras que Isabel Estapé, de las pocas mujeres que sacó la oposición a Agente de Cambio y Bolsa, daba las buenas tardes a todo el mundo como Dios manda.

María del Pino, hija de don Rafael dado que el acto se celebraba en su Fundación, hacía verdaderos esfuerzos para no parecer una cheerleader al hablar de Valls, pues es innegable que la reconquista de Barcelona por parte de un señor así es algo que va en el ADN que heredó de su padre; hay que trasladar el conocimiento. Es una mujer a la que le duele España con todo lo que está pasando, me dicen quienes la conocen.

Además, la Fundación del Pino tiene la consideración de hacer los actos un poco mas cortos los días que hay fútbol para que la poesía no se enfrente a otras artes escénicas.

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