24 de octubre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La explosiva pareja de "La Isla de las Tentaciones" que ya se ha puesto cuernos

Mayka y Pablo

Mayka y Pablo

Acaban de empezar y ya huele a "cuerno quemado". El reallity más ruidoso ya tiene polémica y tensión con la historia de una pareja que llega a la isla con la mochila cargada.

Seguramente "La Isla de las Tentaciones" fue el pelotazo más inesperado de la historia reciente de la televisión: nadie se esperaba el éxito de otro programa de "telerrealidad" que consiste, básicamente, en separar a parejas en un paisaje idílico y tentar a cada uno con cebos sexuales y fiestas a la luz de la luna.

Y recién comenzada la segunda temporada, con Sandra Barneda al frente de Mónica Naranjo, cabe esperar otro taquillazo a cuenta del casting de parejas hecho: guapos ellos, guapas ellas; todos ligeros de despliegue textil y sobrados de bronceador. Un cóctel perfecto para que salten chispas.

Pero el incendio ha llegado antes de comenzar casi, al saberse que una de las parejas participantes ya sabe lo que son las "cornadas" del amor. Se trata de Pablo y Mayka, y los cuernos se los puso él a ella, según la confesión de ambos.

 

"Es verdad que yo, al principio, no quería una relación seria porque acababa de salir de una relación de casi seis años. Así que quedaba con tres o cuatro chicas más, pero no era nada serio", acaba de confesarse el mozo, que dice haberse apuntado al concurso para acabar con los celos de su pareja. No parece ser el mejor sitio, pero a Mayka le parece bien poner a prueba a su novio, un DJ murciano con auténtica pasión por la noche.

"Me comí las babas de todo Murcia", replica gráficamente la ofendida, rabiosa por aquellas infidelidades y preocupada porque se repitan. Algo que parece buscado por el programa, pues nada parece más inadecuado para resistirse a las tentaciones que rodear al muchacho de bellezones.

"Yo me merezco a alguien que me quiera”, cuenta emocionada. "Él me ha querido dejar millones de veces, pero yo le obligo a estar conmigo (…) Lloro y me pongo tan mal que vuelve", culmina como declaración de intenciones. Y quizá como presagio de lo que va a pasar en próximas ediciones del espacio.

Por seguir con lo símiles "cornamentales", en esa plaza paradisiaca ya suenan los timbales, indicio inequívoca de que algo, en breve, va a comenzar a embestir. Al tiempo. Quizá de ahí, tal vez de las otras parejas. Anoten los nombres, que van a dar mucho juego: Melyssa y Tom, Melodie y Cristian, Inma y Ángel, Marta y Lester.

 

 

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