03 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los vocales progresistas del CGPJ se someten a Sánchez y su asalto a la Fiscalía

Dolores Delgado, el día en que fue reprobada por el Congreso como ministra de Justicia.

Dolores Delgado, el día en que fue reprobada por el Congreso como ministra de Justicia.

La designación de Delgado, caballo de Troya del presidente en la Fiscalía, parte en dos el órgano de gobierno de los jueces por primera vez. Hay un voto particular conjunto de 7 vocales.

Nadie cree a estas alturas que Pedro Sánchez vaya a dar marcha atrás con el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general del Estado. Pero el varapalo que le ha propinado este jueves el Poder Judicial no tiene precedentes. Los argumentos de los siete vocales del CGPJ que no la creen "idónea" para el cargo -por su parcialidad-, hacen que el golpe de la carrera judicial a la exministra sea de los que hacen época.

Se cuestiona su imagen de autonomía e imparcialidad ante la ciudadanía. Por ello, "no es idónea para desempeñar" la jefatura del Ministerio Público. Según este voto, la autonomía e imparcialidad del Ministerio Fiscal puede resumirse en el antiguo proverbio inglés "no basta que se haga justicia, sino que es necesario que se vea que se hace justicia".

Para los discrepantes, la apariencia de imparcialidad y la percepción que de ella debe proyectarse a la sociedad, "queda comprometida por las circunstancias que concurren en la candidata propuesta, que crean una apariencia de vinculación con el Poder Ejecutivo que no contribuye a la percepción de la independencia de la Institución".

Ello "comporta, a su vez, que las funciones constitucionales que debe cumplir como fiscal general del Estado estén expuestas al riesgo de que el Poder Ejecutivo influya en sus decisiones", añaden en el voto particular. Toda una advertencia sin precedentes.

El presidente del órgano de gobierno de los jueces sabía de la rebelión interna, pero lleva los días transcurridos desde el anuncio de la candidatura de Delgado templando gaitas. Sabe lo que se cuece en el CGPJ y los recelos que provoca Delgado -y más aún su gran padrino, el exjuex Baltasar Garzón-, que tiene declarada la guerra a muchos de los vocales de Lesmes y a él mismo.

Pero Lesmes tiene ahora una prioridad, que PSOE y PP se pongan de acuerdo, más Podemos y Vox, y renueven un órgano que lleva caducado más de un año.

Pese a todo, Lesmes no ha podido evitar lo inevitable. Siete vocales del llamado bloque conservador, Mario Macías, Juan Martínez Moya, Juan Manuel Fernández, María Ángeles Carmona, Nuria Díaz Abad, Carmen Llombart y José Antonio Ballestero, se han opuesto de plano al nombramiento de Delgado. Han faltado a la reunión otros dos miembros de esa corriente, Wenceslao Francisco Olea y Vicente Guilarte. Los 12 síes han llegado de las filas de los vocales progresistas.

Y en las próximas horas se espera un demoledor voto conjunto de todos ellos que argumenta las razones por las que Delgado está inhabilitada para aterrizar en el caserón de la Fiscalía General en el Paseo de la Castellana de Madrid.

Esta votación sin precedentes en el Poder Judicial ha provocado la primera derivada política. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha asegurado que la exministra debería rechazar el cargo de fiscal general del Estado si le queda "dignidad".

 

Carlos Lesmes, este jueves en la reunión del CGPJ sobre Dolores Delgado.

 

"Si a Delgado le quedara algo de dignidad debería rechazar el cargo, ya que carece de la imparcialidad necesaria para este puesto. Sánchez, una vez más, tirando por los suelos la separación de poderes", ha asegurado García Egea tras la fumata gris de la cúpula de los jueces.

Según fuentes de la dirección del PP, Delgado "seguramente reúne los requisitos para acceder al puesto". "Eso nadie lo discute, tampoco el PP", señalan. Según Génova, lo que se ha puesto en "entredicho es su imparcialidad" para ejercer esta función, pasando directamente de dirigir el Ministerio de Justicia a la Fiscalía General del Estado. Las mismas fuentes subrayan que "no hay ningún precedente de un nombramiento tan cuestionado por la carrera judicial y fiscal".

Pero, pese a todo, nadie duda en la carrera judicial de que Sánchez va a llegar hasta el final con el nombre de Dolores Delgado pese a los sarpullidos que este levanta. Sus compromisos con Esquerra para "desjudicializar" el procés están detrás de una apuesta que era arriesgada y se ha demostrado toda una bomba de relojería.

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