Alejandro Font de Mora: "He llevado la máscara de la paciencia en política"

Alejandro Font de Mora

Alejandro Font de Mora

El ex presidente de les Corts y ex conseller de Cultura, un notable borgiano y enamorado del tango, presenta su nueva producción literaria con guiños a su trayectoria política.

La vida le está dando para mucho a Alejandro Font de Mora (Vila-real 1949), y lo que le queda... Médico clínico y forense, profesor universitario, académico, jefe de servicio, director de Instituto Anatómico, diputado en Corts Valencianes y presidente de las mismas, conseller de la Generalitat. Sin duda uno de los políticos valencianos más notables. Sus comparecencias como portavoz del Consell quedan para el recuerdo. Dejar la política le está permitiendo dedicarse en exclusiva a otras de sus pasiones: la literatura y la pintura. Esta semana presenta en el Ateneo de Valencia su nueva producción. Como él dice, "con un parto da a luz cuatro libros". Su próxima estación, quizá, cantante de tangos.

-¿A qué se debe sacar 3 poemarios a la vez?
En realidad, son cuatro, ya que dos de ellos (Baile de máscaras y El círculo sin centro) se presentan en un mismo volumen. Los publico los cuatro a la vez porque dos de ellos llevan demasiado tiempo esperando y los otros dos son mi más reciente producción, y prefiero un solo parto a cuatro sucesivos.

- 'Tesalario' está dedicado a la literatura; 'Treinta tangos...', a una forma de ver la vida; y 'Baile de máscaras', a la política.
El 'Círculo sin centro' es una reflexión poética sobre el desarraigo y su superación por el amor. 'Teselario' es una miscelánea que recoge poemas escritos a lo largo de más de treinta años y, por tanto, toca temas muy variados. Si acaso podría decirse que es un empeño en persistir en la escritura
poética en ambientes no siempre propicios. 'Baile de máscaras' es una poetización de algunas de mis experiencias y sensaciones vividas en mi trayectoria pública pero que serían extrapolables a otros ámbitos de la vida porque todos caminamos por la vida enmascarados de nosotros mismos ¿no?.
Por último 'Treinta tangos y canciones y un homenaje a Borges'  quiere ser exactamente lo que su título manifiesta y responde a mi reciente interés por esa manifestación cultural argentina declarada patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad y asimismo a mi predilección por Borges.

-¿Son, quizá, los tres apartados que más le han interesado en la vida? ¿A cuál le ha dedicado menos tiempo?  
Mi vida ha tenido muchas facetas y muy distintas (y distantes). Viviendo como estoy en la octava década de ella a veces me produce un cierto vértigo tanto zigzagueo. Pero ya decía Demócrito que todo en la vida es fruto del azar y de la necesidad. Y, bueno, ambas cosas han determinado que yo fuese sucesivamente médico clínico, profesor universitario de Medicina Interna, médico forense, académico de Medicina, Jefe de Servicio, Director de Instituto Anatómico, Diputado en Corts Valencianes y presidente de las mismas, conseller de la Generalitat de varias cosas, poeta con diez poemarios publicados (si contamos los cuatro de ahora) y pintor con trece exposiciones
individuales realizadas a lo largo de los últimos veinticinco años aproximadamente. Y otras cosas que no me acuerdo o que harían excesiva esta respuesta. Algunos dicen que esto es ser un humanista. La verdad es que, a mí, a veces, me parece un lío.

-¿Qué consideración tiene de Borges?  

Borges es un maestro de la prosa. La suya es tan original y perfecta que ha conseguido ser considerado un maestro absoluto sin haber escrito una obra larga. Es un genio del relato breve, del cuento, y encima un poeta destacable, fundamental en el contexto de la poesía actual y paradigma de lo que podríamos denominar “poesía del pensamiento”

-¿Qué le ha hecho interesarse en el tango?
¿Pues no dicen que los pensionistas tenemos que bailar?... En serio; lo digo en la introducción de Treinta tangos. Mi interés viene de la consideración de muchas de sus letras como piezas poéticas notables, de ahí salté a la música y al canto y de ahí al baile, que es ciertamente complejo.

-¿Cómo ha vivido el “baile de máscaras” de la política?
Yo llegué a la política con espíritu de servicio, para mejorar las cosas si podía, y algunas cosas pude. Me parece haber dado de mí bastante a ese mundo, donde, efectivamente, se representa un papel, se “actúa”, y de ahí las máscaras, como en el teatro griego. Por cierto, la máscara que más me tocó utilizar fue la de la paciencia.

-¿Le ha quedado tiempo para vivir?
¿Y que es vivir sino lo que he hecho?. A veces mi mujer me dice que hemosvivido muchas vidas en una. Puede ser, pero lo que ahora me interesa es explorar si me queda alguna otra por vivir… ¿cantante de tango tal vez?

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