04 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Moncloa corta por lo sano la guerra entre decenas de periodistas y Oliver

El secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver.

El secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver.

La Secretaría de Estado de Comunicación pide a las asociaciones de prensa que propongan un nuevo modelo de comparecencias para detener el enfrentamiento que ha provocado el actual.

Moncloa ha movido ficha en medio de la guerra que mantienen decenas de periodistas que habitualmente cubren la información del Gobierno y el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, a raíz del modelo de comparecencias instaurado durante el confinamiento.

Ante las quejas de parte de la prensa por la imposibilidad de poder preguntar y repreguntar en directo sin pasar por el "filtro" (así lo definían este martes en un manifiesto) de Oliver, el Gobierno ha tomado una decisión: que sean las asociaciones de prensa las que se encarguen. 

El propio secretario de Estado de Comunicación ha comunicado este miércoles por la tarde la medida en el chat de whatsapp desde el que los periodistas habitualmente formulan sus preguntas, y en el que hay más de 250 profesionales de más de un centenar de medios de comunicación nacionales (incluidos los locales) e internacionales. 

"Conscientes de que ningún sistema funciona sin códigos, sugerimos a estas asociaciones y profesionales que arbitren un sistema de turnos y preguntas que haga posible la máxima participación y decidan los medios que deben participar a diario en las convocatorias de prensa ofrecidas desde el gobierno. Estamos abiertos a ello", reza el mensaje de Oliver.

"La propuesta complementaria que planteen, en la seguridad de que representará la diversidad de medios existente en España, tanto editorial como de implantación y representación territorial, incluido el interés internacional, será atendida por esta Secretaría de Estado de Comunicación y puesta en marcha mañana mismo, tan pronto como se compruebe su viabilidad técnica y que ésta no revista problemas operativos y de salud pública".

La aparentemente salomónica decisión de Moncloa es, en realidad, un arma de doble filo, puesto que la Secretaría de Estado de Comunicación conmina a las asociaciones de prensa a que decidan ellas qué medios y periodistas merecen estar en el nuevo sistema y cuáles no.

Es decir, a que hagan ellas la criba, y si por algo se caracteriza el sistema actual es porque está abierto a toda la prensa en igualdad de condiciones, que es precisamente el argumento que ha venido esgrimiendo Oliver estas semanas. El de que es un sistema "sencillo, eficiente y plural". 

El golpe en la mesa del secretario de Estado se ha producido después de que decenas de periodistas se conjuraran para cortocircuitar el chat de preguntas con motivo de la rueda de prensa de los ministros de Sanidad y Consumo, Salvador Illa y Alberto Garzón, respectivamente. 

Muchos de ellos enviaron sus preguntas y una extra: "¿Está considerando el Gobierno cambiar el sistema de las ruedas de prensa para atender a la reclamación de profesionales de medios de comunicación, que piden comparecencias con preguntas y repreguntas libres que no pasen por el filtro del secretario de Estado?". 

 

Inés Arrimadas fue la primera que ideó una fórmula para que los periodistas pudieran preguntar en directo aun desde la distancia. Después se apuntó Pablo Casado, que desde la semana pasada utiliza la plataforma Zoom. Este martes lo intentó (con la misma plataforma) Santiago Abascal, aunque problemas técnicos de última hora lo impidieron. 

Sin embargo, el Gobierno va a tres ruedas de prensa diarias de media y las preguntas son enlatadas.

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