19 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El auditor de Podemos hasta 2017 destapa la trampa de la consulta del chalet

Pablo Iglesias y Pablo Echenique. En sus manos está la consulta sobre el polémico chalet

Pablo Iglesias y Pablo Echenique. En sus manos está la consulta sobre el polémico chalet

La firma Openkatrio dejó de supervisar las elecciones internas del partido tras Vistalegre II, escandalizada por el descontrol en el escrutinio. Su responsable ha hablado con ESdiario.

La imparable oleada de indignación entre los cargos públicos y los militantes de base de Podemos por el lujoso chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero en la sierra de Madrid ha desatado el vértigo en la Secretaría de Organización de la formación morada, que desde hace apenas unas horas supervisa ya la consulta en marcha que decidirá el futuro político del líder del partido y su portavoz parlamentaria.

Desde las cinco de la tarde de este martes y hasta el domingo, los cerca de 500.000 inscritos han comenzado a votar en la plataforma telemática habitual de Podemos mientras crecen y crecen las dudas sobre la limpieza del escrutinio, a cargo del número dos de Iglesias, Pablo Echenique.

Unas reservas sobre un proceso interno más que cuestionado, que aumentan a la luz de un informe elaborado por la firma Openkratio, la responsable de auditar la asamblea de Vistalegre II, en la que Iglesias se impuso a Íñigo Errejón en febrero de 2017. En el informe, al que ha tenido acceso ESdiario, se ponen negro sobre blanco las deficiencias del sistema de escrutinio interno de la formación. 

En declaraciones a este periódico, el responsable de Openkratio, Juan Romero, se refiere de esta forma a la consulta que ha arrancado este martes. "El que no existan entidades externas ni una comisión electoral hace imposible garantizar que todas las partes implicadas en el proceso carezcan de interés en incentivar el resultado", explica Romero.

Es decir, en términos coloquiales, la ejecutiva que lidera Iglesias y que es responsable del recuento es juez y parte. "Una parte importante de la arquitectura de seguridad y de garantías del sistema de votaciones es precisamente la separación de responsabilidades. Es una filosofía muy extendida en todos los sistemas electorales", afirma este experto en escrutinios digitales, que conoce bien las interioridades de la democracia interna de los morados.

"Por ejemplo -prosigue-, en las elecciones generales se hace mediante la Junta electoral y los interventores en las mesas. Eso hace que aunque el fraude fuera posible, obligaría a la implicación de todos los actores lo cual la hace más difícil. Si solo hay una parte y ésta además tiene incentivos en que se produzcan determinados resultados, no se puede afirmar categóricamente pero sería negligente no dudar", sentencia.

 

Montero, Iglesias, Echenique y Errejón en el Congreso de Podemos en Vistalegre II.

 

Como informó ESdiario este lunes, tras el informe que Romero remitió a la formación tras el Vistalegre II, un grupo de trabajadores de la Secretaría de Organización de Podemos recibió un curso básico y, desde entonces, los propios colaboradores de Echenique han sido los encargados de auditar y certificar todas las consultas internas realizadas hasta la fecha.

Entre ellas, la consulta a la militancia sobre las mociones de censura contra Rajoy y Cifuentes, el acuerdo de Podem con los Comunes, la entrada en el gobierno de Castilla-La Mancha, y la más reciente, la candidatura de Íñigo Errejón a la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, ante el malestar interno imparable de algunas direcciones autonómicas de Podemos -con Andalucía y Asturias a la cabeza-, a última hora del lunes Echenique rectificó y depositó la validación de los resultados en la firma nVotes, que ya colaboró en su día con el partido.

"No es suficiente pero sí es muy importante", explica Juan Romero, que advierte que si todo el sistema está bajo el control de solo una parte "pueden hacerse muchas cosas incorrectas pero una de las más peligrosas es que pueden hacerse varios recuentos, incluyendo sobre todo los recuentos parciales".

"Esto puede permitir entre otras cosas, relacionar la identidad del votante con el sentido de su voto. Por eso es tan importante la separación de roles. En un uso normal del sistema, la entidad que realiza la votación controla el censo pero no ve los votos. Las autoridades ven los votos, pero no a los votantes. De manera que no es posible relacionar unos con otros salvo que todas las partes se pusieran de acuerdo en hacerlo", revela.

Los recelos de Openkratio tras Vistalegre no subsanados 

En el informe que Openkatrio remitió a Iglesias y a Echenique en febrero de 2017, y que puede leerse íntegramente aquí, ya se ponían negro sobre blanco algunas prácticas irregulares del aparato del partido morado. De hecho, el informe lleva el gráfico título de Mejoras para procesos de votaciones de Podemos.

"Durante los procesos de votación y en procesos anteriores ocurrieron una serie de problemáticas que deben resolverse para que en Openkratio decidamos continuar colaborando como autoridad de votación en los siguientes procesos electorales", advierte el informe.

Entre esas "problemáticas", el equipo de Juan Romero enumeraba la "anulación, sin previo acuerdo, de la participación de los interventores" que tomaban parte en la supervisión del recuento". Es decir, que ciertas candidaturas no pudieron contar con  suficientes"garantías democráticas".

Además, se denunciaron "dificultades para la verificación" ya que no se detallaron de forma visible el localizador de voto. Y, por último, Openkratio destapó "comunicaciones orgánicas no neutrales". Pese a tan demoledores argumentos, Iglesias y Echenique desoyeron las recomendaciones y asumieron el papel de verificador de sus propias consultas. Y la firma dejó de actuar como autoridad de votación en las consultas de Podemos.

Y en este más que opaco terreno de juego y con estas cuestionadas reglas se juegan Iglesias y Montero su futuro, sus cargos políticos, sus escaños y sus nóminas públicas.

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