27 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Iberdrola anuncia el mayor programa de inversiones jamás visto

La compañía que dirige Ignacio Galán destinará 75.000 millones hasta 2025 para liderar la transición energética, para lo que estima que va a necesitar contratar hasta 20.000 personas.

Iberdrola acaba de dar a conocer su estrategia para el periodo 2020-2025 con una apuesta inversora sin precedentes en la historia de las empresas españolas. Además de liderar la transición energética, quieren contribuir a la recuperación económica y el empleo y hacer una apuesta abierta por el medio ambiente, adelantándose a las oportunidades de la revolución energética en la que se encuentran las principales economías del mundo.

El 90% de esta inversión se destinarán a consolidar el modelo de negocio de la compañía, que se basa en más energías renovables, más redes, más almacenamiento y más soluciones inteligentes para sus clientes. La inversión en I+D se elevará a 400 millones de euros anuales en 2025, frente a los 330 millones anuales de 2022 y los 280 millones de 2019. Las previsiones del plan 2020-2025 incluyen un crecimiento rentable, solidez financiera y más retribución a sus accionistas. Así, el beneficio previsto en 2025 es de 5.000 millones, con un crecimiento anual de entre el 6 y el 7%.

Empleo y valor

Desde la energética se destaca que su plan de inversiones contribuirá durante los próximos seis años a dinamizar el tejido industrial y el empleo en aquellos países donde opera: “Nuestro modelo de negocio, tras 20 años anticipando la transición energética, nos sitúa como un agente tractor clave en la transformación del tejido industrial, impulsando con nuestra experiencia, compromiso social y capacidad financiera, un modelo de crecimiento económico sostenible a largo plazo capaz de hacer frente a los retos actuales de la sociedad”, ha explicado su presidente, Ignacio Sánchez Galán, durante la presentación del plan.

Los pilares de su actividad serán la economía social de mercado y la Agenda 2030 de Naciones Unidades, además de las inversiones y las compras de bienes y servicios a sus más a sus más de 22.000 proveedores. Con estos objetivos contribuirá al sostenimiento de alrededor de 500.000 puestos de trabajo en 2025 en el mundo. Asimismo, prevé cerca de 20.000 nuevas contrataciones en el grupo durante el mismo periodo.

Retribución al accionista

La estrategia diseñada también prevé que, con un escenario de crecimiento de inversiones, la retribución al accionista aumente en línea con los resultados y se establece un suelo creciente de entre 0,40-0,44 euros por acción a 2025. El grupo continuará ejecutando su programa ‘Iberdrola Retribución Flexible’ con sus correspondientes programas de recompra, que evitan la dilución de los accionistas.

Las energías renovables serán la estrella de estas inversiones, ya que más de la mitad de los 75.000 millones irán dirigidos a dichas energías. Las inversiones están focalizadas en países con ambiciones climáticas y el mejor rating. A España irán destinados cerca de 14.300 millones de euros de inversión, que suponen un 21% del total del grupo y representan un incremento del 60% frente al plan anterior.

Molino Iberdrola

Hidrógeno verde y otros objetivos medioambientales

Por otro lado, el hidrógeno verde se convierte, precisamente, en un vector estratégico para el segmento industrial. En línea con los planes de recuperación europeos, la compañía prevé la instalación de 600 MW a 2025 -serán 800 MW a 2027, junto a Fertiberia- y producirá 15.000 toneladas de hidrógeno renovable.

Iberdrola ha recordado a los analistas internacionales que durante los últimos 20 años ha pasado de ser una utility local a convertirse en un líder energético global, que ha cuadruplicado su capacidad renovable, quintuplicado su EBITDA, cuadruplicado su beneficio neto y sextuplicado su capitalización bursátil, al tiempo que ha reducido sus emisiones de CO2 en un 75%, ha cerrado sus plantas de carbón y triplicado la retribución a sus accionistas. Todo ello, acompañado de un profundo proceso de diversificación geográfica y fortalecimiento del balance.

De esta forma, Iberdrola afronta con una posición única la revolución energética global, centrada en países con ambiciosos objetivos climáticos y energéticos -es el caso del conjunto de Europa, Brasil, Estados Unidos, Australia y Japón- y sólidos compromisos de reducción de emisiones a medio y largo plazo, que conllevarán la puesta marcha de nueva capacidad renovable, soportada por unas redes más inteligentes y respaldada por sistemas de almacenamiento.

Iberdrola eólica

En este contexto, en el horizonte 2025, la compañía continuará reforzando los pilares en el ámbito medioambiental, social y de gobernanza (ESG). Con unas emisiones de CO2/kWh que son ya dos tercios inferiores a la media europea, la estrategia de inversión en energía limpia y redes llevará a Iberdrola a ser una compañía “neutra en carbono” en Europa en 2030 y a reducir sus emisiones de CO2 a nivel global un 86%, hasta los 50g/kWh, al final de la década -serían de 70g/kWh a finales de 2025-. Como contribución adicional, la compañía plantará 20 millones de árboles hasta 2030.

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