19 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La mentira más descarada de Sánchez se desmorona en tres días y le aplasta

Parafraseando a Rubalcaba, ¿acaso no merecen los españoles un presidente del Gobierno que no les mienta? Solamente 72 horas ha tardado el socialista en desenmascararse a sí mismo.



"Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta, que les diga siempre la verdad", afirmó Alfredo Pérez Rubalcaba en aquella jornada de reflexión de infausto recuerdo tras los atentados del 11-M.

Así que, por extensión, merecen también un presidente que no les mienta. Pero Pedro Sánchez lo ha hecho en los últimos días, y de forma tan descarada que hasta Antonio García Ferreras no ha podido por menos de expresar su sorpresa -e incluso contrariedad- durante la entrevista de este jueves en La Moncloa. 

En poco más de 72 horas, el presidente en funciones ha pasado de negar categóricamente en la SER que Pablo Iglesias le hubiera pedido la Vicepresidencia a afirmar que sí lo hizo. Y que incluso también pidió para Unidas Podemos los ministerios de Hacienda y Trabajo. 

Y ello sin pestañear, sin sonrojarse. "El lunes le dijo a Aimar Bretos (el locutor de Hoy por Hoy en verano) que no", le ha replicado este jueves el conductor de Al Rojo Vivo, haciendo ver al socialista que o había mentido entonces o miente ahora. "Porque no quiero entrar en conversaciones privadas", ha respondido él sin inmutarse.

 

Por contextualizar. El lunes a primera hora, Sánchez fue entrevistado en la SER. Allí Bretos le preguntó si Iglesias le había pedido ser vicepresidente, tal y como había filtrado el PSOE después de la entrevista que ambos mantuvieron el martes de la semana previa en el Congreso. 

Sánchez respondió sin dudarlo: "No, no me ha pedido nunca eso, no me lo ha explicitado de esa manera". Aquí está el momento: 

 

Este jueves, por contra, Sánchez ha dicho en La Sexta lo contrario, y también ante la Ejecutiva Federal del PSOE, a la que reunió antes de la entrevista. Ante las cámaras no solo ha asegurado que Iglesias quería ser vicepresidente, sino que ha calificado ese deseo como el "principal escollo" para cerrar un acuerdo de gobierno con Unidas Podemos. 

La pregunta es: si Sánchez ha sido capaz de mentir con tal sangre fría en algo así, ¿en qué más lo habrá hecho en el pasado o en qué estará dispuesto a hacerlo en el futuro?

Hasta la fecha todo lo más que ha admitido el socialista es haber incurrido en algunas contradicciones, que no mentiras. Como cuando afirmó antes de ser presidente que había habido un delito de rebelión en Cataluña y después de llegar a La Moncloa reculó.

Entonces Carmen Calvo se inventó la novedosa fórmula de disociar la figura del presidente de la del secretario general del PSOE: "El presidente del Gobierno nunca ha dicho que ha visto un delito de rebelión en Cataluña", aseguró la vicepresidenta para salir del atolladero. Pero lo de ahora es un salto cualitativo. 

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