¿Avanza el deporte femenino?: retos y realidades

Si 2019 fue un año de grandes éxitos deportivos femeninos, en este 2020, si vuelve la normalidad, podría continuar la evolución

Si no tuviéramos una pandemia que nos afecta a todos y a todas y si volvemos a la normalidad haría una crítica sobre el deporte, por ser algo que pienso habitualmente. Poco a poco el deporte femenino va siendo “más visible". El año 2019 fue un año de grandes éxitos deportivos, en marzo en el partido de fútbol Atlético de Madrid–Barça, en la 24 jornada de la liga Iberdrola, hubo un nuevo récord de asistencia: 60.739 personas acudieron al Wanda Metropolitano, lo que significa que cada vez hay más apoyo y más patrocinadores para llevar a cabo éste y todos los deportes femeninos, cuestión que les permite ir mejor preparadas a los torneos y equipararse a las selecciones extranjeras que son profesionales y viven todo el año del deporte, aunque sigue siendo insuficiente.

 

Aun así, queda mucho por recorrer porque la mentalidad humana en general sigue siendo “machista", y los recursos, los sueldos, la publicidad, entre otras cuestiones siguen siendo infinitamente menor que en el mundo masculino, que está interiorizado de tal manera que es algo completamente normal y sigue sin ver a las deportistas femeninas que tenemos que son verdaderamente magistrales, quedando relegadas a un segundo o tercer plano y consideradas como deportistas de segunda. La falta de empoderamiento de la mujer.

 

Las mujeres deportistas (en la mayor parte de los deportes) tienen que tener una carrera profesional alternativa para poder vivir, y luego hacer malabares para poder compaginar deporte y trabajo, el sueldo no da para mucho, y eso contando con las afortunadas que cobran, porque la mayoría no cobran nada y deriva en una frustración que hace que la mayoría deje el deporte y se dediquen a su profesión, esa que les va a dar un sueldo a fin de mes para poder vivir con dignidad, el famoso “ techo de cristal” , vuelve a salir a relucir, sólo que yo lo llamaría un gran muro de cemento en el que estas mujeres se dan de bruces.

 

En enero de 2019 y bajo el lema “ Si no ves deporte femenino te estás perdiendo la mitad del espectáculo “ promovido por cinco grandes deportistas: Mireia Belmonte (natación), Laia Palau (baloncesto), María Vicente (atletismo), Laia Sanz (motor) y Alexia Putellas (fútbol), quisieron dar visibilidad e impulso al deporte femenino, consiguiendo que se adhirieran a dicha campaña más de 80 medios de comunicación, paso a paso… y desde aquí reconocer esta gran iniciativa por parte de las “grandes “ que una vez fueron pequeñas y que saben lo que cuesta llegar arriba o simplemente considerarlo como una profesión más, debidamente valorada.

 

Destacar también la gran labor de asociaciones y particulares que están dando todo cada día a través de las redes sociales y de todos los medios de los que disponen para seguir dando esta visibilidad, como la idea que tuvo una madre de una niña futbolista de hacer un álbum de cromos femenino, actualmente los primeros equipos de las ligas españolas de fútbol ya los tienen activos, y siguen trabajando y haciendo cromos por equipos, iniciativa que es muy interesante y gratificante por las jugadoras y por la enorme visibilidad que esto conlleva. Que se les reconozcan, que es lo que debería de ser.

 

Todo esto unido, hace que cada vez el deporte femenino sea “menos invisible “a la sociedad, y vaya calando como la gota agota que hace que al final el vaso (en este caso el campo) se llene y que llegue el momento en que las mujeres se sientan plenamente realizadas y no se tengan que ir al extranjero para cumplir su sueños y poder vivir de ellos, porque la unión hace la fuerza… Esperemos que cuando la normalidad vuelva no se deje de lado a las mujeres y se tengan en cuenta sin distinciones, eliminando todo tipo de discriminaciones, y desigualdad tal y cómo dicta la legislación europea en el convenio de Estambul.

*Grupo EmeDdona.

               

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