Diez mil empleos en riesgo por el retraso con el plan de vacaciones del Imserso

Reunión Hosbec - Cehat

Reunión Hosbec - Cehat

Los hoteleros advierten al Gobierno de Pedro Sánchez que si el programa de vacaciones sociales no se adjudica ya las consecuencias serán “desastrosas” para el sector.

El sector hotelero ya no aguanta más. Los continuos retrasos en la adjudicación del programa de vacaciones sociales del Imserso para los próximos años están a punto de colmar la paciencia de un sector del que dependen muchos puestos de trabajo que ahora mismo penden de un hilo. Por ese motivo, Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) y Toni Mayor, presidente de Hosbec, han explicado en una comparecencia conjunta en Benidorm cómo se encuentra la situación en estos momentos.

Y el resumen es que unos diez mil empleos en todo el país están en peligro de desaparecer si este programa no se adjudica en los próximos días. La fecha más tardía, en su opinión, debe ser el viernes. Afortunadamente, las noticias que los hoteleros han recogido en las últimas horas indican que la adjudicación se producirá antes de acabar la semana, de modo que si todo sigue el cauce normal los primeros paquetes vacacionales podrían empezar a venderse a mediados de septiembre.

Pero eso es solo sobre el papel. Juan Molas ha recalcado en su comparecencia que si hay un nuevo retraso o si se produce una impugnación procedente de alguna de las empresas que concurren a la licitación, las consecuencias serían “desastrosas” para el sector sobre todo en materia de empleo. Por no hablar de los 900.000 pensionistas que ahora mismo se encuentran “sumidos en la incertidumbre más absoluta sin saber si podrán irse de vacaciones este próximo invierno”.

Las patronales han expresado su convencimiento de que es “imprescindible” modernizar el programa del Imserso “y pedimos que nos escuchen”. En ese sentido, el sector ha presentado ya algunas alternativas para acometer dicha modernización. Estas propuestas se abordarán en una próxima reunión con la ministra de Turismo, Reyes Maroto, fijada para septiembre.

Mientras tanto, los dos presidentes de las patronales hoteleras han lamentado que las recomendaciones de los empresarios hayan sido “desoídas” hasta el momento y que la situación actual les mantenga “ante el mayor retraso acumulado de la historia del programa”. Y siendo conscientes de que todavía puede pasar de todo y que el programa no dé comienzo en las fechas ordinarias, las empresas han anunciado que ya están preparando planes de contingencia. Y como cabría esperar, dichos planes pasarán por expedientes de regulación de empleo, no renovaciones de contratos temporales, salida anticipada de trabajadores fijos discontinuos o la cancelación de pedidos de suministros, alimentos, etc.

Una situación, por tanto, que se antoja complicada no solo para los hoteles y sus plantillas, sino para toda la actividad económica indirecta que genera el programa en los destinos turísticos.

Por otro lado, en relación con la actual configuración del programa y el plazo del contrato, los hoteleros se han mostrado en absoluto desacuerdo con la opción de que el contrato de adjudicación, de dos años de duración, pueda ser prorrogado por otros dos. “Solo debería adjudicarse por dos años, sin posibilidad de prórroga, mientras se estudia y diseña la modernización y actualización de su estructura” sostienen. Uno de los objetivos que persiguen es también poder trabajar “al menos, al equilibrio de costes e ingresos y no a pérdidas como ahora”.

En este sentido, tanto Molas como Mayor se han vuelto a mostrar muy crítico con los precios con los que han de trabajar. En ese punto, la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, ha afirmado que el gobierno de la nación tiene “miedo escénico a subir los precios y a tocar cualquier cosa”. Montes ha avanzado que la patronal tiene en su poder estudios que indican que los usuarios del programa del Imserso “no rechazan que les suban el precio dos o tres euros por día”.

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