Transporte metropolitano de Valencia: Y Giner se salió con la suya

A la izquierda valenciana no le ha gustado nada que el PP aceptara este jueves la enmienda de Ciudadanos con 10 millones para el transporte metropolitano de Valencia. Según Ribó es una limosna, según Grezzi, migajas, y según Puig, una fake news. La reacción tiene un fondo de razón en lo que toca al PP, pero no tanto en lo concerniente a Ciudadanos.

Las quejas contra el PP son porque la segunda parte del acuerdo está basado en promesas. Esa segunda parte incluye un compromiso para que los 10 millones que Ciudadanos ha conseguido arrancarle al Gobierno este año se conviertan en 20 millones en 2019 y en 30 en 2020. Las promesas para los dos años siguientes son lo que Ximo Puig ha calificado de Fake News.

Además se vuelve a agraviar a Valencia frente a otras ciudadades porque también quedan contemplados 10 millones más para Barcelona, y 10 millones más para Madrid, y 5 millones más para Sevilla. Es razonable que la izquierda se queje de esas dos cosas -vistos también los precedentes de promesas incumplidas- calificándolas Ribó de limosna y Grezzi de migajas.

Pero no parece tan justificada la crítica de La Nau/Botànic a la primera parte del acuerdo, los 10 millones iniciales de la enmienda de Ciudadanos a los PGE (evidentemente pactada desde hace tiempo aunque al pacto se haya anunciado hoy). Y no lo es porque hasta ahora los actuales gobernantes valencianos tampoco habían puesto dinero suficiente para que la Agencia de Movilidad echara a andar. Y ahora sí podrá hacerlo.

El concejal naranja Narciso Estellés lo explicaba dos días antes de hacerse público el acuerdo PP-C's en 7 Televalencia con Sylvia Costa (ver a partir del minuto 23): el año pasado sólo había 100.000 euros de las instituciones valencianas para el arranque de la Agencia de Movilidad del transporte metropolitano valenciano, tanto que se ha protestado contra el Gobierno de Rajoy (incluso con infructuoso desplazamiento de alcaldes a Madrid).

Y con 100.000, según Estellés, no se podía arrancar. Era una “falacia” porque si montas “un aparato sin dotación económica jamás podrás tener el instrumento para poder trabajar el contrato-programa”, los millones que se reciban de Madrid.

Los 38 millones anuales que reivindica Valencia, o nada. Ésa era la divisa institucional valenciana. Y hasta la enmienda inspirada por Fernando Giner era “nada”. Ahora ya son 10. ¿Es la solución para el transporte metropolitano valenciano? Pues no, pero es un punto de arranque para salir del punto muerto. Y es un buen argumento para las huestes de Giner, aupadas a golpe de encuesta hasta las mismísimas barbas de Joan Ribó. Ése es el problema: que los 10 millones los ha conseguido el gran rival electoral de Compromís para el primer puesto del cajón, que ya no es el PP sino C's.

 

 

 

 

 

 

 

 

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