23 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

“Llegué a buscar en Google cómo suicidarme”

Desgarradora confesión del sueco Söderling, el primer tenista en ganar a Rafa Nadal en Roland Garrós, que sufrió ansiedad en su mejor momento deportivo.

La imagen que se tiene de los deportistas de élite no coincide ni mucho menos con la realidad. Muchos creemos que viven en un constante estado de felicidad y no los vemos como personas de a pie cuando lo cierto es que sienten, padecen y sufren como tú. Es el caso de Robin Söderling, que ha compartido en una entrevista en un medio sueco el calvario que vivió durante su mejor etapa profesional como tenista.

El nórdico, que fue el primero en vencer a Nadal en Roland Garrós, ha desvelado que sufrió ataques de pánico y ansiedad que provocaron su temprana retirada en 2015 a los 31 años, aunque la razón oficial de ese momento fue que padecía mononucleosis. "Tenía ansiedad constante, me roía por dentro. Me sentaba en el apartamento y miraba al vacío sin entender. El ruido más pequeño me provocaba pánico. Cuando una carta caía sobre el felpudo, me entraba tal pánico que me tiraba al suelo. Si sonaba el teléfono, temblaba de miedo", ha contado.

Todo comenzó con sus éxitos

El extenista comenzó a sentirse así en 2009, después de disputar la primera de sus dos finales seguidas de Roland Garros, y a medida que iba ganando campeonatos la situación empeoraba.

En julio de 2011, después de ganarle a David Ferrer en la final del Abierto de Suecia, su último partido profesional, condujo de vuelta a su casa en Montecarlo y empezó a caer en "un abismo negro sin fondo".

"Me entró pánico, empecé a llorar. Lloraba y lloraba. Volví al hotel y me tiré en la cama. Cada vez que pensaba en salir a la pista entraba en pánico. Por primera vez sentí que, independientemente de cuanto quisiera, no podía, ni aunque me pusieran una pistola en la sien", ha afirmado.

Tal era su estado que comenzaron a rondar por su cabeza pensamientos suicidas. "Llegué a buscar en Google cómo suicidarme", ha asegurado, aunque cree que realmente no quería morir, pero "cualquier cosa era mejor que esta vida en el infierno".

Ahora, con su situación emocional estabilizada, Söderling ha mandado un mensaje a los más jóvenes de cara a que nunca se tengan que ver en un escenario como el suyo: "Rara vez hablamos de problemas psíquicos en la élite deportiva mundial, por eso quería contarlo. A los que se dedican al deporte y a sus padres les digo que entrenen duro, pero que se lo tomen con calma. Haz deporte y sueña, pero si tienes éxito, mantén la perspectiva y búscate una vida, algo que yo no he hecho hasta ahora"

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