15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Más voluntarios que nunca

En Europa hay 42.000 jóvenes voluntarios. España aporta casi 7.000 personas del cómputo total, una cifra muy elevada que la confirma como un país, junto a Italia, especialmente solidario.

España es el segundo país de la Unión Europea por detrás de Italia donde más jóvenes se han apuntado como voluntarios para participar en proyectos del Cuerpo Europeo de Solidaridad, un total de 6.767 chicos y chicas menores de 30 años de los que 393 ya están sirviendo a iniciativas sociales en otros Estados miembro, gracias a este programa de la Comisión que cumple estos días su primer año de vigencia.

Según el portavoz de la Comisión Europea en España Lucas González, en toda la UE se han inscrito "alrededor de 42.000 jóvenes". Los candidatos se apuntan en la plataforma online del Cuerpo Europeo de Solidaridad exponiendo sus intereses y aptitudes y son "captados" por ONG que operan en distintos puntos de la UE y necesitan voluntarios. En suelo español hay en la actualidad 164 jóvenes de otros países haciendo voluntariado.

Este programa de la UE no explora sólo la solidaridad; también la convierte en empleo

Conforme ha señalado, a diferencia del programa anterior de voluntariado europeo, el Cuerpo de Solidaridad tiene además de la parte altruista, otra de empleo. "En esta la vertiente ocupacional se tiene un contrato de trabajo que proporciona el contratante en el país donde se hace esa acción solidaria y en la vertiente de voluntariado la Comisión cubre los gastos de transporte, manutención y estancia en el país de destino", explica González.

Este programa, nacido bajo la presidencia de Jean-Claude Juncker, tendrá, a diferencia del anterior, "presupuesto propio y una estuctura jurídica propia". "Ya tenemos propuesto y hay acuerdo político en el Consejo de Educación y Cultura para destinar 341 millones de euros para este proyecto. Lo que ha dicho Juncker es que entre 2021 y 2027 haya un presupuesto de 6.000 millones porque es una acción muy interesante para los jóvenes", ha apuntado el portavoz.

Apoyo profesional

Con estos fondos se cubren las estadías de los voluntarios, que van de seis meses a un año y que dependen de las necesidades que tengan las distintas organizaciones y de los proyectos que presenten al Cuerpo de Solidaridad Europeo, pues tal y como señala González, "no se trata de sustituir" a los profesionales, sino de apoyar su labor.

Pone como ejemplo el terremoto de Italia, por el que en agosto del año pasado se desplazó un grupo de voluntarios a la zona damnificada en Nusria para apoyar labores de reconstrucción y asistir a las personas afectadas. No obstante, también hay proyectos de acción social, como el que mantiene ocupada a Francesca, una joven voluntaria italiana que lleva ocho meses en un centro de reinserción de personas con drogodependencias en la Comunidad de Madrid.

 

 

"No elegí España, sino el proyecto. En toda Europa había solo tres proyectos de drogodependientes y estaban en España. Hice la candidatura para ellos y acabé eligiendo el de Ambite. Había estudiado dos o tres años español y no lo había practicado jamás, pero soy italiana y para nosotros es más fácil y como estoy siempre en el centro, porque vivo en la residencia con los usuarios, siempre hablo con ellos", ha explicado.

Integración

Precisamente, la integración con la población local y el intercambio cultural son los dos aspectos que más destacan los voluntarios de su experiencia pues inciden en que es más intenso que en un Erasmus. "En esta experiencia tienes muchas más posibilidades de integrarte en la cultura local, algo que con 'los Erasmus' no pasa tanto porque suelen relacionarse entre ellos. Esto te perite conocer la gran diversidad cultural que hay en Europa", explica Pablo, que hizo voluntariado en Hungría.

Para Daniel, fue "la oportunidad perfecta" de salir al extranjero para hacer voluntariado. "Haces algo que te gusta, aprendes mucho, es un desarrollo personal brutal, llevas los gastos cubiertos y además estás ayudando, no vas de vacaciones. Te integras en la cultura, conoces a la gente local, te involucras y aprendes muchísimo", ha destacado este joven que pasó un año trabajando con niños sin hogar y jóvenes también voluntarios en Bulgaria.

Cuenta que es "un choque de realidad" que "te sitúa". "Yo estuve en el país más pobre de la UE y encima del Este, que nos es más lejano. Llegas y descubres que nos parecemos mucho más de lo que creemos y que tienen problemas pero también cosas en las que nos sacan años luz. También aprendes a valorar España. Descubres el país al que vas, pero en realidad los descubres todos porque estás con gente de muchos países", ha comentado.

ESD
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