06 de abril de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El plan de Sánchez y Montero para pegarle un buen sablazo fiscal a las herencias

La ministra de Hacienda en funciones ha pergeñado una ambiciosa estrategia para disparar los impuestos sobre sucesiones que permitan sufragar el colosal gasto público que se avecina.

No es un secreto que el Ejecutivo de Pedro Sánchez en funciones está preparando una batería de subidas fiscales para sostener el gasto público colosal que realizará si finalmente sale adelante su Gobierno de coalición con Pablo Iglesias. Incluso de ser así, el sablazo será aún mayor, pues las propuestas que tratará de incluir Podemos requieren de una subida fiscal estratósferica.

De momento, Patrimonio o Sucesiones son algunos de los tributos que están en el punto de mira del PSOE, en manos de las Comunidades Autonómas, que tienen transferida al 100% la gestión. La artífice del golpe que se pretende propinar a la autonomía de las regiones en esta materia es la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero.

 

Desde que fuera consejera de Hacienda con el Gobierno de Susana Díaz, Montero no ha cesado de atacar a las autonomías que cobran menos impuestos a sus contribuyentes, como ha recordado el portal económico Libre Mercado. Incluso llegó a emprender una campaña contra la Comunidad de Madrid, a la que no dudaba de calificar como "paraíso fiscal" junto a otros barones socialistas, como Ximo Puig o García Page.

"Armonizar" es la palabra mágica que usa Montero, además de la fórmula de la "simetría de fiscalidad". Todo un aviso para navegantes.

La incógnita está en qué estrategia seguirán Montero y Sánchez para subir el Impuesto de Sucesiones. Una posibilidad es que los socialistas establezcan un tipo mínimo en el impuesto a las herencias del que las Comunidades Autónomas no puedan bajar. Madrid y Canarias han liderado la práctica desaparición del Impuesto de Sucesiones en España y, tras ellas, se han sumado otras tantas, como Andalucía o Cantabria, que tienen este impuesto al mínimo. Establecer ese tope implicaría un gran palo fiscal a los herederos, pero no sería el único.

Una tarifa estatal para 'armonizar' el sablazo

La otra alternativa podría ser obligar a todas las regiones a aplicar la tarifa estatal. Actualmente, las Comunidades tienen la posibilidad de decidir sobre la tarifa del Impuesto de Sucesiones, las deducciones, las bonificaciones, la cuantía, los coeficientes, las reducciones y hasta crear deducciones propias. Tanto para Sucesiones como para Donaciones, las tarifas estatales que se aplican por defecto son las siguientes.

 

Según los simulacros que han realizado los expertos, esa tarifa estatal podría obligar a los contribuyentes a pagar la friolera de 158.796 euros si se llega a imponer. Para los madrileños, extremeños, canarios y murcianos también supondría un 'rejonazo' de más de 150.000 euros.

Claro que el plan tendrá que seguir el Gobierno de Sánchez para hacerse con el poder de los impuestos autonómicos no va a ser fácil. Deberá modificar la Ley Orgánica de financiación de las Comunidades Autónomas, una de las 'vigas maestras' de la legislación económica en nuestro país.

Los trámites que habría que seguir para dar este paso serían lentos y costosos, aunque le permitiría a los socialistas modificar todos los impuestos regionales de una vez. Sería cuestión de casi dos años.

Sánchez, eso sí, debería convencer independentistas catalanes para que votaran a favor de una medida que les obligaría a ceder autonomía, una tarea nada fácil. Con el PNV no habría dificultad, pues el concierto vasco les excluye de esta normativa.

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