17 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Torrent tiembla al saber todo lo que pueden perder él y su mujer funcionaria

Roger Torrent, presidente del Parlament, ante su primer reto institucional.

Roger Torrent, presidente del Parlament, ante su primer reto institucional.

El nuevo presidente del Parlament deshoja la margarita: o cumplir la ley o seguir la estela de Forcadell y acabar procesado. Entretanto Puigdemont le presiona para que se haga el haraquiri.

La decisión del Tribunal Constitucional sobre la posible investidura este martes de Carles Puigdemont no solamente ha supuesto un ultimátum para el expresidente -entrega o fuga- , también coloca en el disparadero al nuevo presidente del Parlament, Roger Torrent, quien se enfrenta a un presunto delito de desobediencia  si no acata la resolución del órgano de garantías y facilita la investidura telemática del candidato fugado.

Todo mientras Puigdemont le presiona sin descanso. Le ha pedido este lunes amparo para que adopte "las medidas necesarias para salvaguardar los derechos y prerrogativas del Parlament y sus miembros" y poder ser así investido. En el escrito registrado en el Parlament, Puigdemont solicita a Torrent este amparo dadas "las actuaciones judiciales y gubernamentales del Estado dirigidas a obstaculizar el ejercicio" de su mandato como diputado y candidato.

Pero Torrent sabe bien lo que se juega ya que tiene el antecedente de Carmen Forcadell, inmersa en una causa similar por desobediencia y en otra por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos. Así que la factura personal para Torrent va a depender de la decisión que adopte, previsiblemente en la mañana de este martes cuando está convocada la Mesa del Parlament.

El nuevo presidente de la Cámara tiene un sueldo galáctico, uno de los más altos del catálogo político en España. Un salario fijo de 7.794,77 euros brutos, a los que se suman otros 1.565,19 euros por los gastos de representación, es decir, un total de 9.359 euros al mes. Percibe 14 pagas. 

Además, como el resto de diputados, tiene derecho a una indemnización para compensar los desplazamientos desde su lugar de residencia al Parlament, que oscila en función de la distancia. En el caso de Forcadell, fue de 26.083,59 euros al año libres de impuestos.

Roger Torrent y su esposa, Blanca Brugués, en una fotografía publicada por el diario El Mundo.

 

Pero, si desobedece al Constitucional, Torrent arriesga también su patrimonio personal. Según su declaración de bienes de 2015, cuando llegó al legislativo catalán, el político de ERC tiene un capital de 151.000 euros. De ellos, 56.000 corresponden a bienes inmuebles y 95.000 euros en cuentas o depósitos. Declaró, a su vez, créditos hipotecarios por valor de 142.235 euros.

Cabe recordar que Torrent no ha tenido actividad profesional más allá de la política. Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Autónoma de Barcelona, con 19 años, se afilió a las juventudes de ERC.  

Con 20 años, ya fue concejal en su pueblo, Sarriá de Ter, y en 2007, con 28 años, fue el cabeza de lista y salió elegido alcalde. Además, gracias a su cargo como primer edil, entre 2011 y 2012, fue portavoz de ERC en la Diputación de Gerona.

Torrent está casado con Blanca Brugués, que trabaja como bibliotecaria en los juzgados de Gerona, y tienen dos hijas. Tras ser elegido presidente, ella decía esto en el diario Ara sobre las responsabilidades futuras de quien es ahora la primera autoridad de Cataluña: "Hará lo que tenga que hacer". Pero también sabe ya cuál será la factura si lo que decide hacer es ilegal.

Así se lo ha recordado este lunes el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado. "Tiene dos hijos, ya sabe a qué se atiene" si permite la investidura de Puigdemont, le ha recordado a Torrent. Y ha añadido: "el interlocutor de Puigdemont no es Torrent, sino el Tribunal Supremo".

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