26 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El hombre que hundió al PSC por encamarse con ERC avisa: "Es una temeridad"

Los socialistas rumian un nuevo tripartito de izquierdas en Cataluña con Esquerra y los comunes, aunque aún no lo quieren decir en voz alta (para eso están los de Colau). Pero tiene riesgos.

La inhabilitación de Quim Torra no ha hecho sino acrecentar la teoría en Cataluña de que este año habrá nuevamente elecciones autonómicas, con Junts per Catalunya y ERC disputándose el dominio del independentismo. 

En la mente de Pedro Sánchez y de Miquel Iceta está aprovechar el acuerdo con Esquerra en Madrid para extrapolarlo a la Generalitat y reeditar un nuevo tripartito con los de Oriol Junqueras y los comunes de Ada Colau

De hecho estos últimos han venido en los últimos días alentando la tesis de que un nuevo tripartito de izquierdas sería lo mejor que le podría pasar a Cataluña para salir del bucle. 

Los socialistas, sin embargo, han recibido el guante de Catalunya En Comú Podem con silencio administrativo. No porque no esté en sus planes, sino porque consideran que aún es pronto y que la opinión pública no está preparada para que le hablen de esa pantalla

Pero sí ha hablado al respecto José Montilla, el presidente del último tripartito catalán, uno que resultó ruinoso para el PSC porque provocó un cisma en sus filas y una debacle electoral que supo aprovechar Ciudadanos

Montilla ha alertado a Sánchez durante un desayuno de que es una "temeridad" mentar a la bicha del tripartito en este momento porque ahora los partidos no son los mismos que en 2003. Entre otras cosas, porque ERC se echó al monte de la unilateralidad y tiene a su líder encarcelado, condenado a 13 años de prisión por sedición y malversación. 

 

"El país ha cambiado, la sociedad ha cambiado y la correlación de fuerzas también como para pretender copiar milimétricamente las soluciones del pasado", ha argumentado el expresidente de la Generalitat.

"Hablar de alianzas para un escenario posterior a unas elecciones que no sabemos cuándo se producirán ni qué relación de fuerzas provocará es una temeridad", ha concluido. 

Entre tanto siguen las carantoñas de Sánchez a Esquerra. El Ministerio de Asuntos Exteriores acaba de levantar el veto que puso, en tiempos de Josep Borrell, a la apertura de embajadas catalanas en Argentina, Túnez y México. Entonces consideraba que su objetivo real era difundir la doctrina independentista en el mundo. Ahora el Gobierno ha cambiado de idea.

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