23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Estos son los "angelitos" que se embobaban con Iglesias y ahora callan a Felipe

Arriba el recibimiento a Pablo Iglesias. Abajo, el de Felipe González.

Arriba el recibimiento a Pablo Iglesias. Abajo, el de Felipe González.

Comparen y encuentren las diferencias entre las imágenes de este miércoles en la Universidad Autónoma y las que protagonizó el líder de Podemos cuando dio una conferencia allí en noviembre.

Dos días después de que Pablo Iglesias apelara a la "fuerza de la calle", un grupo de 200 estudiantes reventó este miércoles una conferencia de Felipe González y Juan Luis Cebrián en la Universidad Autónoma de Madrid al grito de "fascistas".

¿Coincidencia? No para populares y socialistas, que inmediatamente culparon a Podemos. Y claro, los principales dirigentes del partido morado, empezando por el propio Iglesias, se escandalizaron de que el PP y el PSOE llegaran a tal conclusión.  

Las imágenes no dejan lugar a dudas de la violencia verbal de los alborotadores, pero para el líder de Podemos se trató sólo de una "protesta estudiantil". Al fin y al cabo, él mismo e Íñigo Errejón protagonizaron en 2010 un escrache contra Rosa Díez en sus tiempos en la Complutense.

Que los estudiantes que boicotearon el acto del expresidente del Gobierno estén afiliados a Podemos es algo imposible de saber. Pero es indudable su ideología de izquierda radical, no había más que escuchar sus consignas y el vocabulario empleado.

Eso y sus simpatías por Iglesias, a quien en noviembre de 2015 dieron un recibimiento muy distinto. No hay más que comparar las imágenes.

Por aquellos días el líder de Podemos acudió al mismo lugar, al auditorio Tomás y Valiente de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, para dar una conferencia en plena precampaña electoral. Fue recibido con honores: en el estrado le acompañaron la decana de la Facultad, Yolanda Valdeolivas, y el catedrático de Derecho Constitucional Antonio Rovira

La sala se quedó pequeña: 200 estudiantes escucharon ensimismados a Iglesias y otros muchos se quedaron fuera. "¡Grande Pablo!", le interrumpían en ocasiones, como relataba esta crónica de ABC.   

No hubo ni insultos, ni pancartas, ni cacerolas, ni silbatos, ni caretas, ni empujones. Tan a gusto le hicieron sentirse los estudiantes que después colgó este tuit con dos fotos en las que se aprecia lo embelesado que estaba su público con él:

La Universidad Autónoma de Madrid, como la Complutense, parece haberse convertido en coto privado de unos y no en un espacio de todos.

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