22 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Temblores en La Moncloa ante el primer "discurso de Rey" de Torra tras el 155

Quim Torra, en un discurso institucional como presidente de la Generalitat.

Quim Torra, en un discurso institucional como presidente de la Generalitat.

Tras la reacción del Estado al golpe del 1-O, el presidente de la Generalitat vuelve este domingo a dirigirse a los catalanes por el fin de año. Con un preocupante antecedente.

Fue a finales de año de 2016. Carles Puigdemont, como es habitual entre los presidentes autonómicos, se dirigió a los catalanes en un mensaje institucional con motivo de la Navidad y el cambio de año. Pero el discurso tuvo poco de protocolario. Prometió para el año siguiente, 2017, un referéndum sobre la independencia.

Y lo cumplió. Y llegó el procés, el 1-O, el golpe a la Constitución, la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), y la respuesta del gobierno de Mariano Rajoy con el Artículo 155.

Por eso, en La Moncloa se mira con lupa la cita que este domingo tiene el sucesor de Puigdemont, Quim Torra, con las cámaras de TV3 y con los 5 millones de catalanes. Es el primer mensaje navideño tras el terremoto catalán. Y se produce después del mensaje del Rey apelando a la ley y la convivencia y en vísperas del juicio en el Tribunal Supremo contra los cabecillas del golpe.

De momento, el Gobierno se ha desayunado este sábado con una sorpresa, la Generalitat abandona el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) del Ministerio de Hacienda en busca de fondos propios fuera del control estatal. Lo anunciaba el vicepresidente catalán, Pere Aragonés:

Torra  ha decidido recuperar dentro de 24 horas la tradición de dirigirse a los catalanes en el penúltimo día del año, que en 2017 no se hizo porque estaba vigente la aplicación del artículo 155 y Cataluña no tenía presidente porque justo 9 días antes se acababan de celebrar las elecciones al Parlament.

El presidente catalán hará un discurso antes de empezar un 2019 con muchas incógnitas para el proceso soberanista, ya que será el año en el que se celebrará el juicio a los líderes independentistas encausados por el Tribunal Supremo. Torra ha reiterado su determinación a "no aceptar" las sentencias si son condenatorias, por lo que no se descarta que ya este domingo apunte de nuevo a la desobediencia.

Además, el mensaje llega tras la reciente reunión con Pedro Sánchez, en la que acordaron seguir dialogando pese a las "diferencias notables", y en la que se emplazaron a que este 2019 sea el año en que el diálogo se traduzca en concreciones.

 

El antecedente que desata la alarma en La Moncloa. El mensaje de Navidad de Puigdemont en 2016. Prometió para el año siguiente un referéndum...

 

El año pasado por las mismas fechas los partidos independentistas acaban de revalidar la mayoría en la Cámara catalana -pese a la victoria de Inés Arrimadas en las urnas- y empezaban las negociaciones para intentar de nuevo investir en el cargo a Carles Puigdemont, ya entonces fugado en Bruselas.

Pese a haber sido destituido en el cargo dos meses antes, Puigdemont se consideraba el presidente legítimo de Cataluña y se dirigió a los catalanes con un mensaje que difundió a través de las redes sociales, buscando emular el tradicional mensaje institucional.

Puigdemont utilizó aquel mensaje para dirigirse al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que exigió reconocer la victoria independentista en los comicios y empezar a "negociar políticamente con el Govern legítimo de Cataluña"

Es una incógnita si el expresidente este domingo recurrirá de nuevo a este método para lanzar su mensaje: ahora, a diferencia de 2017, sí hay un presidente, Torra, quien precisamente fue propuesto para el cargo por el propio Puigdemont. Así que en La Moncloa están encendidas dos alertas rojas a la vez, la que mira a Waterloo y la que mira al Palau de Sant Jaume.

 

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