11 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Moncloa compró 100 portátiles en cinco días pero no había para los colegios

Una niña estudiando a distancia.

Una niña estudiando a distancia.

Ante el aumento de la brecha digital en un tercer trimestre para olvidar el Ministerio ha decidido, ahora sí, activar un plan para dotar a los estudiantes más vulnerables de medios.

La propia ministra de Educación reconoció a mediados de junio que en torno al 15% de los estudiantes de la enseñanza obligatoria se ha quedado -más- atrás en los meses del estado de alarma porque les faltaba conexión a Internet en casa y/o ordenador. 

La brecha digital se ha demostrado tan grande y profunda que, ahora sí, el Gobierno ha decidido tomar medidas después de un tercer trimestre de curso de educación a distancia más que cuestionable. 

De cara a septiembre, la idea del Ministerio de Isabel Celáa es repartir entre los estudiantes más vulnerables (el 6%) medio millón de ordenadores portátiles y tablets con conexión a Internet para que estén en igualdad de condiciones que el resto. Lo han llamado el Plan Educa en Digital, y en él participarán el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y las comunidades. 

La pregunta es, ¿por qué no antes? El Ejecutivo cuando quiere, puede. De hecho al inicio de la declaración del estado de alarma La Moncloa compró en cinco días un centenar de portátiles nuevos y licencias para que sus empleados pudieran teletrabajar con "aseguramiento de la calidad".

El contrato, como tantos otros, no se ha conocido hasta ahora porque el Gobierno cerró la página de contratación del Estado y extendió un tupido velo sobre la transparencia a la que está obligado por ley con la coartada del estado de alarma.

Se lo adjudicó a Informática El Corte Inglés, sin publicidad y con urgencia, por 143.040 euros, IVA ya incluido. Le exigió que fueran entregados en "menos de cinco días laborables", en la primera semana de estado de alarma. Aquí el desglose:

 El montante fue, finalmente, algo inferior al del precio de licitación.  

 

Se trata de portátiles ligeros y táctiles que oscilan entre los 1.259 (un tercio de ellos) y los 598 euros. Estos últimos, los menos. 

La justificación del contrato no fue que los trabajadores no tuvieran ordenadores en casa, sino que había que dotarlos de unos "dispositivos corporativos, con el mínimo nivel de control y seguridad exigibles en cualquier tipo de organización", según el Ministerio de Presidencia.

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