19 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez da lecciones al PP y Cs sobre socios indeseables en el colmo del descaro

Pedro Sánchez, este martes en el plató de Telecinco.

Pedro Sánchez, este martes en el plató de Telecinco.

El líder del PSOE atribuye el éxito de Vox a la "debilidad" de Pablo Casado y Albert Rivera, pide una "reflexión" a Susana por su derrota y confirma que llevará en enero los PGE al Congreso.

48 horas de silencio total, de viaje en Polonia mientras el PSOE se desangraba en la vieja herida sin cerrar entre el sanchismo y el susanismo tras el terremoto político del 2-D, Pedro Sánchez por fin habló este martes de su primer examen en las urnas tras la moción de censura que le llevó a La Moncloa en julio pasado.

No lo ha hecho ante los periodistas que habituamente cubren la información de su partido ni tampoco en abierto ante la cúpula de su formación. Ha hecho su primer balance de los comicios andaluces en Telecinco, a preguntas de Pedro Piqueras.

Ni un ápice de autocrítica. Sánchez no se da por aludido por la bofetada de los andaluces y presentará en enero en el Congreso sus presupuestos para 2019 como si tal cosa. "El Ejecutivo va a hacer su tarea. Nosotros vamos a hacer nuestro trabajo. Caso de no salir adelante, el Gobierno se tendrá que replantear muchas cosas", ha reconocido. "¿Habrá elecciones?, le ha preguntado Piqueras. "Vamos a luchar para que haya presupuestos", ha contestado.

Respecto a Andalucía, ha afirmado que "como secretario general del PSOE lo que pido al PSOE-A es que reflexione. Pero lo que me preocupa es la estabilidad y la gobernabilidad. Y Susana tiene todo mi apoyo para gobernar".

Sánchez se ha preguntado a PP y Cs "si van a pactar con Vox" y ha asegurado que "fuerzas que se declaran europeistas no pueden gobernar con un partido antieuropeísta". "La ultraderecha va a arrastrar a las 'otras dos derechas'", ha dado por hecho. "Estamos viendo una fragmentación del espacio de la derecha debido a la debilidad de los líderes del centroderecha", ha reprochado a Pablo Casado y Albert Rivera.

Sobre Cataluña, Sánchez ha afirmado que Quim Torra sabe cuales son "los límites" que el Gobierno está dispuesto a negociar y ha recordado que "el independentismo no tiene la mayoría social y va contra la historia".

Asimismo, el presidente ha explicado, pese a las matizaciones de su número tres, José Luis Ábalos, que es partidario de acabar con la inviolabilidad del Rey -pese a la ofensiva antimonárquica- y ha enmarcado esta medida en su iniciativa para acabar con los aforamientos de los altos cargos.

Y, pese a los reveses de la Justicia, ha confirmado que "en 2019" se culminará el proceso de exhumación de los restos de Franco.

 

Pedro Sánchez, este martes, durante la Ejecutiva Federal que ha analizado el vuelco electoral en Andalucía.

 

Antes de esta entrevista en Telecinco, Sánchez reapareció por fin ante los suyos en Ferraz en la primera reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE tras el terremoto del domingo.

La cúpula trató de rebajar la tensión con Sevilla tras una conversación del propio Sánchez con Susana Díaz en la que ambos realizaron un primer diagnóstico de la situación y la candidata le trasladó su malestar por el ataque frontal y despiadado del alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el confuso mensaje de José Luis Ábalos sobre la urgente necesidad de "regeneración" del PSOE-A.

Y es que en un sector de la dirección se apostaba ya visto el desastre en la medianoche del domingo por una maniobra rápida de cirugía, provocando la dimisión de Díaz y sus hombres fuertes Juan Cornejo y Mario Rodríguez. Incluso en algunos sectores se apuntaba ya la palabra "gestora" si la presidenta no logra mantener la Junta y un congreso extraordinario del PSOE-A en el corto plazo.

Pero en las últimas horas, el PSOE ha sido un hervidero. Y las líneas calientes se han multiplicado. Díaz hizo público este martes que había recibido el apoyo personal vía teléfono de Javier Fernández, Ximo Puig, Emiliano García Page y Guillermo Fernández Vara. Y también antiguos dirigentes y los ex, Felipe González, Zapatero y Rubalcaba, han reclamado prudencia ante el evidente riesgo de implosión en el socialismo con una triple cita electoral en el horizonte inmediato.

Así que Ferraz, al menos en estos próximos días, va a apostar por invertir la carga de la prueba. Con la excusa del "cordón sanitario" a Vox, los socialistas quieren poner el foco en el PP y en Ciudadanos. Aún así, entre los sanchistas más próximos al líder, se traslada una convicción: "El tiempo político de Susana ha terminado, es solamente cuestión de tiempo".

 

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