14 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Tormenta en Podemos: periodistas amigos desconfían de Iglesias por sus mentiras

Pablo Iglesias, no tan feliz

Pablo Iglesias, no tan feliz

Malos tiempos para Pablo Iglesias. Tanto que hasta los "suyos" en la prensa, que no son pocos, andan con la mosca detrás de las oreja. Éstas son las razones.

 

 

 

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, y su entorno más cercano ya generan desconfianza incluso entre aquellos periodistas considerados más cercanos a sus posiciones. Esta situación ha llevado a un creciente nerviosismo en la cúpula del partido morado, aumentado, además, por las protestas contra el vicepresidente social en la calle, la discutida gestión de su área en la crisis del coronavirus o el malestar en ámbitos gubernamentales y socialistas tras la ‘jugarreta’ de la investigación sobre los GAL y Felipe González.

Sin embargo, hay una cuestión clave para entender ese descrédito incluso entre periodistas del ámbito progresista: la actuación del secretario general de UP con respecto al ‘affaire Bousselham’ y el hecho de haber manipulado la cuestión para sacar réditos mediáticos y electorales.

Algunos nombres considerados muy cercanos a las tesis de Podemos se sienten engañados por la formación morada y así lo han expresado a dirigentes del partido y a periodistas de otros medios de comunicación con los que coinciden en programas y coberturas.

La sensación general en la izquierda periodística, aunque la mayoría de sus integrantes prefiera callar por ahora, es que Podemos se ha enfangado en esta cuestión.

Luego, claro, están los que continúan, por interés o militancia, mirando hacia otro lado. Son los Echeniques de los medios. Los que siguen el argumentario oficial a machamartillo. No hace falta ponerles nombre tampoco. Basta con permanecer atentos para identificarlos.

 

Son los mismos que acudían con camisetas a actos de partido, los que pedían jarras de ‘La Tuerka’ en las coberturas del Consejo de Coordinación o los que desde púlpitos radiofónicos propiedad de entidades bancarias intentan vetar periodistas mientras se erigen en defensores de la libertad de expresión por grabarse un video con Sánchez Mato.

La desconfianza

Con estos mimbres, y la inestimable colaboración de Juanma del Olmo, gurú estratégico y asesor lacayuno de Pablo Iglesias e Irene Montero, Unidas Podemos ha conseguido generar una desconfianza supina entre los medios de comunicación, donde se recuerdan reuniones, llamadas y entrevistas en las que los dirigentes morados denunciaban una conspiración de las “cloacas” que, de momento, sólo le ha costado el puesto al director de Información Nacional de Pedro Sánchez, Alberto Pozas.

La prevención en los medios ante la situación creada por Unidas Podemos se ve retroalimentada por una estrategia oficiosa de ataque a éstos a través del digital ‘La Última Hora’, lo que tampoco contribuye a disminuir la desconfianza hacia el partido morado, cada vez más convertido en una secta en la que su sacerdote, con la velocidad a la que gira el asunto de la tarjeta SD del móvil de Dina, puede terminar ante el juez. Y no de la forma que él esperaba. 

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