La suciedad de Alicante vuelve a centrar el debate político en Alicante

Ni el tripartito de izquierdas, ni el último año de gestión 'popular', Alicante tiene un evidente problema de limpieza y no solo depende de la gestión de la adjudicataria del servicio, algo de culpa tienen los ciudadanos pese a las campañas de concienciación que a todas luces parecen insuficientes. La ciudad sigue estando en el ránking de las más sucias de España. Un dudoso honor para una localidad que vive del turismo. PP, PSOE y Ciudadanos se culpan, pero ahora la responsabilidad es del bipartido tal y como les recuerda el PSOE.

Tanto es así, que su portavoz, Paco Sanguino, ha manifestado que durante un año entero el señor Luis Barcala no se ha cansado de repetir que la ciudad de Alicante estaba más limpia y que con solo unos meses se había hecho más que el tripartito en tres años. “Pues bien, ahora, que ya no estamos en periodo electoral, reconoce el fracaso en la limpieza de Alicante tras el tirón de orejas que le ha dado la Asociación Provincial de Hoteleros de Alicante. Parece que sus campañas de marketing y de imagen eran solo eso, campañas. Eso sí, la culpa es de la contrata de basura, empresa que se quedó con el servicio gracias al PP de Sonia Castedo en 2013. La suciedad se acumula en el centro y zonas de especial interés turístico de la ciudad, ni que decir tiene cómo tienen los barrios, totalmente abandonados”.

Los socialistas se preguntan dónde están esas campañas que se han vendido durante un año a bombo y platillo. El concejal del grupo Raúl Ruiz, critica que “solo se ha buscado mejorar la imagen del alcalde, no de la ciudad. El sr. Barcala no puede esconderse detrás de un supuesto comportamiento incívico cuando ha sido su falta de diligencia la que ha permitido que la UTE incumpla sistemáticamente con las condiciones técnicas del pliego”. Y ha añadido que “cuando el PP llegó al gobierno separó los servicios de Medio Ambiente y de Limpieza, asumiendo la responsabilidad de la educación y divulgación medioambiental cuando la propia empresa adjudicataria era quien debiera impartirla”.

Ruiz ha recordado, por lo que significó en su momento, una campaña de limpieza titulada “Alicante es mi casa”, en la que aparecía el señor alcalde y su entonces edil de Limpieza, febrero de 2019, en un sofá en la Explanada en una acción puramente electoralista. Todo el gasto corrió a cargo de la UTE de limpieza, pero no se ha cumplido ni la tercera parte de lo que prometía esa campaña. “En lugar de invertir el dinero público para la formación y divulgación, a la que obliga la contrata, se prefirió invertir en una campaña para mayor gloria personal del alcalde a puertas de unas elecciones pagada con el dinero de todas y todos los alicantinos”. 

Pero es más, es importante recordar, según los socialistas, que Ciudadanos, socio preferente del Gobierno municipal -el otro, al que intentan esconder, es Vox-, afirmaba a través del edil Antonio Manresa, ahora miembro del Equipo del Gobierno, que “los ciudadanos pagamos 35 millones de euros al año por este servicio esencial y se merece un cambio de 180 grados en materia de limpieza. ¿Es que ahora ya no le importa que la ciudad esté sucia porque el concejal Manresa forma parte del Gobierno? 

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