07 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El desastre del Senado: un día de trabajo en cuatro largos meses de 'vacaciones'

La legislatura se ha cerrado y el vergonzoso balance que deja es la celebración de un único pleno en la Cámara Alta, el realizado este mes de septiembre.

La legislatura se acaba con un vergonzoso balance para la actividad parlamentaria que se celebra en el Senado. Los senadores han estado de 'vacaciones' desde el pasado mes de mayo, cuando se constituyó la Cámara, pero todo quedó en suspenso a la espera de que avanzaran las negociaciones para que el Congreso eligiera un presidente del Gobierno, cosa que no ha ocurrido.

Como en 2016, las Cortes se disuelven cinco meses después de las elecciones por falta de Gobierno, pero este año ha habido aún menos actividad que entonces al haber tocado en medio las vacaciones de verano. Si entonces, de enero a abril, el Senado celebró cuatro Plenos ordinarios, esta vez sólo ha organizado uno el pasado día 10 de septiembre.

Tampoco han tenido ninguna actividad las comisiones, que fueron constituidas el 31 de julio. Quedaron organizadas en víspera de las vacaciones para empezar a trabajar en septiembre, pero no han sido convocadas para ningún debate ni comparecencia en este mes.

 

El Senado como el Congreso quedará disuelto y sólo permanecerá activa la Diputación Permanente, formada por 37 senadores y otros tantos suplentes que mantendrán el cargo y la nómina. El resto dejará de ser parlamentario pero la inmensa mayoría volverá a ser candidato en las elecciones, porque los partidos no planean muchos cambios en sus listas al tratarse de una repetición de comicios.

La indemnización

Puesto que dejarán de cobrar sueldo, podrán solicitar lo que se denomina indemnización de transición, con la que se compensa el periodo sin ingresos entre una legislatura y la siguiente. Se trata de una paga que asciende a 154,54 euros por día, desde la disolución del Senado hasta el día previo a las elecciones, 47 días, 7.263 euros en total. Quienes logren escaño volverán a generar sueldo el mismo 10 de noviembre y a cobrarlo cuando tomen posesión del puesto.

Esta indemnización se cobra en cada disolución de las Cortes así que este año se paga dos veces. Cuando se convocaron las elecciones de abril, la inmensa mayoría de los senadores con derecho a esta indemnización la pidieron, sólo ocho renunciaron. Cobraron entonces 8.822 euros (esta vez cobran menos porque la ley acorta de 54 a 47 días el plazo para celebrar elecciones en caso de repetición).

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