13 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La natación está sobremedallada

Michael Phelps.

Michael Phelps.

Un país con un gran potencial en natación puede llevarse una decena de medallas cada cuatro años, mientras que los deportes colectivos solo optan a una.

Voy a tirar un poco de patriotismo y de chovinismo. El otro día reflexioné sobre el número de medallas de oro que ha ganado España a lo largo de la historia en todos los deportes, que son 40 (a fecha de redacción de este escrito), y las que ha conseguido Michael Phelps él solito, que suman ya me parece que 22; no se sabe muy bien, porque cada vez que enciendes la tele está ganando una.

Con todos mis respetos (frase que se dice cuando vas a empezar a faltar), creo que en el medallero no debería sumar igual una medalla conseguida por una sola persona, que la conseguida por un equipo de cinco, siete o doce jugadores. Barajo dos opciones: o sumamos tantas medallas como deportistas participen (por ejemplo, cinco medallas por el baloncesto, once por el fútbol, siete por el waterpolo y así sucesivamente) o hacemos una tablita de Excel en donde le demos un valor diferente a cada medalla.

En el medallero no debería sumar igual una medalla conseguida por una sola persona, que la conseguida por un equipo de cinco, siete o doce jugadores.

Porque, joder, somos un país de mierda, sin gobierno, con ladrones y corruptos dirigiéndonos, con un periodismo intoxicado (en el que se me permite escribir hasta a mí), pero, como dijeron en el anuncio cuñado de Campofrío, ¡somos buenos en los deportes! Somos muy buenos, qué cojones. Quizá sea lo único por lo que se nos da cierto valor en el extranjero, si obviamos la playa, el sol, la barra del bar y el JB. Y esta calidad que tenemos no se ve reflejada en los medalleros. Estamos más o menos siempre entre los mejores del mundo en baloncesto, fútbol, fútbol sala (este ni siquiera es olímpico), waterpolo, balonmano, hockey, y luego también en ciclismo y en tenis, deportes individuales pero donde cada deportista, con mucha suerte y con mucho sacrificio, puede optar a dos medallas. Ya hemos visto que hasta Rafa Nadal, que es una persona que en vez de músculos tiene cantos rodados, ha tenido que renunciar a competir en el dobles mixtos.

¿Es mejor Phelps con sus veintitantas medallas de oro que Michael Jordan, que solo tiene dos? ¿Y mejor que Roger Federer, que solo tiene una plata?

En natación se han organizado muy bien su chiringuito y se dan medallas a todas las modalidades y a todas las distancias: braza, mariposa, libre, espalda, relevos, 50 metros, 100 metros, 200 metros, 400 estilos y un largo etcétera. Y esto permite incongruencias como la de Michael Phelps que, antes de que saltéis, os diré que probablemente sea el mejor o de los mejores deportistas de todos los tiempos, pero que tiene demasiadas medallas, excesivas. ¿Es mejor Phelps con sus veintitantas medallas de oro que Michael Jordan, que solo tiene dos? ¿Y mejor que Roger Federer, que tiene dos medallas? Igual sí, no lo sé. O igual en baloncesto deberíamos hacer también competición de tiros libres, de triples, de tiros lanzados de espaldas, de tiros desde detrás de la canasta, partidos uno contra uno, dos contra dos, tres contra tres y quizá también una Royal Rumble donde compitan todos los equipos en una pista con cuatro canastas. O también podríamos hacer un concurso de mates: sería muy plástico y bonito, hay que entrenar mucho para conseguir hacerlo bien y el ganador lo decide un juez…anda, ¡como la sincronizada!

Imaginad que hubiera 100 metros lisos, 100 metros corriendo de espaldas, 100 metros haciendo el moonwalker y 100 metros en línea recta después de beberte una botella de pacharán.

El atletismo me parece que está mejor organizado y no permite que sucedan estas cosas. Tiene muchas pruebas pero es inusual ver a un mismo atleta tener opciones de medalla en más de dos disciplinas. Pero, claro, imaginad que hubiera 100 metros lisos, 100 metros corriendo de espaldas, 100 metros haciendo el moonwalker y 100 metros en línea recta después de beberte una botella de pacharán. Y lo mismo en 200 y en 400.

No diré que me sobra nada, porque realmente no lo pienso, no me sobran disciplinas en natación porque me parecen interesantes. Interesantes aunque un pelín absurdas, también os lo reconozco. La natación debería premiar a los nadadores más rápidos. ¿Que eres el más rápido del mundo nadando de espaldas? ¿Y qué? ¡Que yo te gano a crol! ¿O acaso vas a huir de un tiburón nadando a braza? Es como la marcha. ¿Cómo se puede presumir de ser el más rápido del mundo andando? ¿Qué demuestra eso? ¡Levanta los pies del suelo y corre, pamplina!

¿Veis? Si es que al final me picáis y me caliento.

PD: como sé que los nadadores ofendidos no habrán llegado hasta aquí, aprovecho que estamos ya entre colegas para deciros que menos mal que existe la modalidad de mariposa en natación y menos mal que existe Mireia Belmonte, que si no estaríamos al nivel de Andorra, Papúa Nueva Guinea o San Cristobal y las Nieves a estas alturas.

Comenta esta noticia
Update CMP