16 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez se delata con una reforma constitucional para la "plurinacionalidad"

Sánchez, con Alsina y Onda Cero

Sánchez, con Alsina y Onda Cero

El líder del PSOE mantiene su confuso discurso y se opone a la independencia a la vez que sugiere su apuesta por una reforma constitucional incierta para calmar al separatismo.

Ni admitiendo incluso su buena voluntad, en el caso de que la hubiera, sería sencillo traducir el mensaje que Pedro Sánchez quiere trasladar con respecto a Cataluña, repleto de bandazos e inconcreciones coronadas por una insólita decisión: quitar e incluir en su programa electoral, en apenas 24 horas, algo tan relevante como su propuesta territorial para España.

"Una frivolidad", reconocen a ESdiario fuentes de la izquierda histórica, tan despistadas como inquietas con respecto al discurso oficial del PSOE. El propio Sánchez, que un día advierte con el 155 y a las horas ofrece concesiones retóricas al separatismo, ha elevado la confusión en una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero.

De un lado ha anunciado incluso un decreto ley para frenar la independencia "on line y off line", en referencia al cierre de las webs separatistas que operan desde fuera de España, pero de otro y más importante ha admitido la posibilidad de abrir una reforma de la Constitución para incluir, de algún modo, el concepto de plurinacionalidad que ahora ha rescatado por presiones, probablemente, del PSC de Miquel Iceta.

 

 "La meta del término plurinacional es el artículo 2 de la Constitución, la descentralización del país. Hay que saber dónde está el presidente del gobierno en estas cosas", comenzó su respuesta a la pregunta concreta de Alsina.

Interpelado por la necesidad de modificar la Carta Magna, el candidato socialista apuntó primero que "hay constitucionalistas que te dicen que no es necesario reformarla", para a continuación delatar su posición real:  "Sí hay elementos que van a a necesitar una reforma".

Las palabras de Sánchez sobre Cataluña, sean premeditadas o forzadas por la necesidad electoral de su filial catalana, han cambiado el ritmo de la campaña y refrescado un pasado que, a fuer de insistir en el 155, el PSOE había logrado orillar al menos en parte.

Sus palabras literales sobre la Constitución han sido elocuentes: " Sí hay elementos que van a a necesitar una reforma"

De repente, la posibilidad de entendimiento entre el soberanismo y el PSOE vuelve a estar sobre la mesa, en un contexto con tres escenarios donde ambos podrían necesitarse: los socialistas para una eventual investidura de Sánchez; y los republicanos de ERC para desalojar a Torra de la Generalitat cuando haya Elecciones Autonómicas -en 2020 a lo sumo- y requieran el respaldo del PSC.

"La dureza de Sánchez es contra Junts, contra Torra y Puigdemont, pero no contra Junqueras y ERC. la actitud de Rufián, más conciliadora, va en esa misma dirección. Aunque nadie lo reconozca, las vías de entendimiento entre el PSOE y ERC está abiertas y ambos se necesitan ahora y a medio plazo", explican las mismas fuentes.

La oposición le coge la matrícula

En todo caso, las palabras de Sánchez han espoleado a sus rivales. Tanto en el PP cuanto en Ciudadanos o Vox creen que el debate territorial, en términos nacionales, perjudica a Sánchez, sospechoso habitual desde que contara con los independentistas en su moción de censura.

"Esto de la plurinacionalidad no le beneficia nada", apuntan de manera unánime fuentes de todos los partidos. Y Sánchez lo sabe, hasta el punto de haber empleado su presencia en Onda Cero en lanzarles un mensaje de dudosa eficacia. "Lo que veo a día de hoy no es un apoyo al Gobierno de España".

 

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