La dramática espera en las dependencias policiales para denunciar maltrato

El terror al maltratador atenaza a la víctima

El terror al maltratador atenaza a la víctima

La llamaré Sonia, sentada en una fría estancia retén de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, esperando su turno para denunciar a su pareja sentimental.

Mirada perdida, triste, cabizbaja, abatida, nerviosa y con un miedo obvio. El oficial de Policía Local, apodado Capitán, le ofrece una botella de agua de una máquina expendedora, y de los nervios no puede ni abrirla, porque las manos le tiemblan. La agente de Policía Local, apodada Morgana, que se sienta a su lado, le ayuda a abrirla y le toca en la mano, mirándola para que se sienta arropada. Intenta tranquilizarla en la medida de lo posible, pero el furor de los nervios va por dentro.

De pronto habla pausada, no entiende cómo su relación ha llegado a esta situación, no entiende esas amenazas y coacciones, a ella, sabiendo que tiene hijos. Dice que su pareja, con el que convive junto a su hija, ha aprovechado la ausencia de su niña para amenazarla, amenazarla de que la iba a matar. Gracias que ha podido llamar al Centro de Coordinación de Emergencias 112, encerrada en el cuarto de baño, pidiendo socorro, porque entraba y la mataba.

Y ahora ¿qué va a pasar? El se ha marchado al saber que venía la Policía y la pregunta es: ¿Cuándo volverá pidiendo perdón?... ¿O amenazando nuevamente?...

Ella sigue esperando su turno. Son las cinco de la tarde. Sonia vuelve a evadirse con la mirada perdida, más nerviosa sabiendo que su pareja está por ahí…

Hace una hora que un compañero de las FCSE pidió colaboración al aficial de Policía Local Capitán y al agente de Policía Local Mordecai, porque estaban saturados de servicios y tienen pocos efectivos, por la llamada de socorro de Sonia. El maltratador había huido y ahí estaba Sonia, llorando y dudando si lo denunciaba o no, porque le daba pena. No sabía qué hacer, desorientada, y esperando una respuesta.

El as de la manga que sacó el oficial Capitán que fue infalible, las preguntas justas pero idóneas, y empatizó con la víctima. La clave fue el máster de experto de violencia de género que está finalizando, es decir, formación especializada en la materia. Al policía Mordecai le gustó sus conclusiones y lo comentó después en el retén. Aun así todavía no sabemos si la mujer denunciará.

Son las seis de la tarde y Sonia sigue esperando su turno. Hay más gente denunciando. Ha estado callada todo el tiempo, pero dice que tiene mala suerte para elegir a sus parejas, el anterior también la maltrataba.

Se sincera aún más, últimamente tenía miedo y dormía con un cuchillo debajo de la almohada. Terrible infierno esa experiencia. No quiere ser la próxima en salir en las noticias. Siente que le puede arrebatar la vida en cualquier momento. Reconoce que existe una habitualidad en el maltrato… se pregunta ¿Y ahora que hago?...

La Policía Local se tiene que marchar porque no recoge denuncias, a excepción de algún municipio, y normalmente mujeres como Sonia no suelen estar acompañadas por nadie durante la larga espera de soledad ¿Por qué no se cambia esto de una vez?, ¿Por qué no intentamos que no sea doblemente víctima?, ¿Por qué no habilitan a todas las policías locales con grupos especializados para que no se de esta SOLEDAD?...

A las ocho de la tarde se persona la abogada especializada en violencia de género. La espera insufrible, y mañana se celebrará el juicio. Un calvario, unas decisiones que tomar, una responsabilidad, y el peligro junto al miedo que no desaparece…

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, Ministerio de Igualdad, ha publicado como datos oficiales que, desde el 1 de enero de 2003, fecha cuando comenzaron a contabilizarse las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, el número total de mujeres asesinadas por violencia de género hasta el día de hoy es de 1048. En lo que llevamos de año 2020 asciende a 15 el número de mujeres asesinadas. El número de víctimas mortales menores en casos de violencia de género contra su madre es el de una niña de 3 años, siendo un total de 35 asesinatos desde el 1 de enero de 2013 al año 2020.

El último crimen machista, este pasado 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, asesinada de un disparo en la cabeza por su pareja sentimental, en Villanueva de Castellón (Valencia), con el incremento de crímenes en España por armas de fuego, nos sigue asustando… La escalada de la violencia está incrustada en nuestra sociedad.

Romper el yugo de la dependencia emocional, económica, es difícil porque no hay que aferrarse a la falsa idea de que el maltratador va a cambiar de una forma rápida dándole segundas y terceras oportunidades, no lo hará. Investiguemos porqué.

*Grupo EmeDdona.                                         

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