El Valencia se marcha de la Champions con buen sabor de boca

Carlos Soler y Santi Mina se abrazan tras el 1-0

Carlos Soler y Santi Mina se abrazan tras el 1-0

Valencia 2- Manchester United 1. Los goles de Carlos Soler y Jones en propia meta dan a los de Marcelino uno importante victoria tanto desde la perspectiva anímica como desde la económica.

El Valencia CF brindó un más que correcto epílogo en su andadura por la máxima competición del fútbol europeo. No obstante, el regusto amargo aparecerá en más de uno al recordar las oportunidades desaprovechadas - especialmente la de Berna -, o simplemente por llegar a la conclusión de que, a día de hoy, el Manchester United no es superior a los ches.

Ya sin las aspiraciones ni la presión consustanciales a jugarse la clasificación para octavos en la última jornada, el Valencia salió a demostrar que era un conjunto digno de superar una fase de grupos en la que solamente ha caído derrotado frente a la Juventus de Turín. Y lo hizo con novedades tan importantes en el once inicial como las de Cheryshev tras su inactividad, la del casi inédito Toni Lato, o un experimental centro de la defensa formado por Vezo y Diakhaby. Precisamente el joven lateral zurdo sería protagonista con sus internadas, hasta que una terrible entrada del ecuatoriano Antonio Valencia le hizo permanecer renqueante sobre el terreno de juego hasta los primeros minutos del segundo tiempo en los que fue sustituido. 

Pero fue una combinación desde el otro costado la que permitió al Valencia CF adelantarse en el marcador. Santi Mina se dejaba caer por ese lado derecho para asociarse con Piccini y que el centro de éste lo despejara mal Phil Jones en el que no iba a ser su único grosero error de la noche, Carlos Soler haría el resto controlando y cruzando el esférico a la perfección sin que la tentativa para rechazar de Bailly ni la estirada de Romero resultaran fructíferas.

Piccini - desconocido a tenor de su punch ofensivo en el día de hoy - continuaba profundizando por la banda derecha, y Batshuayi no alcanzó a precisar su testarazo - acabaría rematando con el hombro de hecho - en situación franca. A las mil maravillas hubiera venido poner tierra de por medio habida cuenta del acelerón atacante que iba a dar un hasta entonces dormido conjunto de Mourinho.

Primero el ex valencianista Juan Mata chutaba con su zurda mágica entre los tres palos un intento que terminaría por conjurar con el brazo Diakhaby en una acción de posible pena máxima. Más incomprensible resultaría que el electrónico no variara en un saque de esquina en el que Fellaini mostraba su enorme poderío aéreo y Pogba, a raíz de ello, sólo debía empujar en boca de gol. Sin embargo, el incomprensible error del francés permitió al Valencia enfilar con ventaja el túnel de vestuarios pese a estas postreras apreturas. 

Poco tardó el cuadro de Marcelino, por si fuera poco, en consolidar su renta una vez reanudado el encuentro. Un buen balón en profundidad de Soler sobre Batshuayi, hacía que la persistente pugna del belga con el central inglés Phil Jones derivara en que el lamentable rechace de éste derivara en esférico que se colaba sin remisión ante la impotencia del meta argentino Sergio Romero.

A partir de ahí se sucedían las ocasiones del United fruto de su dominio; así como también comenzaron a proliferar las valencianistas a la contra. Rashford culminaba una buena jugada colectiva de "los diablos rojos" para ajustar el tanteador  metiendo a su equipo en la lucha por el partido. Finalmente, pese a la oportunidad de Mata a la media vuelta, el Valencia se alzaba con tres más que merecidos puntos. Aquellos que no permiten llegar a octavos, pero sí son de utilidad para afrontar la Europa League con una inyección de moral y confianza. Esperemos que la que permita conquistarla para volver a disputar esta competición la próxima temporada. El sabor particular del torneo - choques como el de hoy lo acreditan - bien lo merece.

 

 

 

 

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