30 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Puigdemont reaparece, huele la debilidad de Sánchez y le lanza dos órdagos

Puigdemont, junto a Comín y Ponsatí, este martes en un coloquio en Bélgica.

Puigdemont, junto a Comín y Ponsatí, este martes en un coloquio en Bélgica.

El expresidente catalán ve grogui al presidente y dispuesto a todo para salvar cada una de sus votaciones. Y exige otra vez el relator y comparecer él mismo en el Congreso.

¿Si es Bildu por qué no yo?, ha debido pensar Carles Puigdemont desde su escondite en Waterloo. El fugado del 1-0 ha olido la extrema debilidad del Gobierno y su disposición a pactar con cualquiera, sin líneas rojas de ningún tipo, y ha decidido reaparecer para tratar de pescar en el río revuelto de La Moncloa.

Y Puigdemont, tratando de recuperar el protagonismo perdido por la pandemia y por el papel de Esquerra, vuelve a poner sobre la mesa del gobierno progresista la figura del relator. Y va más allá, y en un claro desafío a Sánchez, quiere comparecer ante la Comisión de Reconstrucción del Congreso de los Diputados. Un no va más del independentismo.

Puigdemont ha reaparecido ante las cámaras y los micrófonos este martes y ha exigido a Sánchez que haya un relator en la mesa de diálogo sobre el conflicto catalán porque desconfían del "tomador de pelo profesional" que es el líder del PSOE e inquilino de La Moncloa.

En un coloquio telemático organizado por el Colegio de Periodistas de Cataluña y la Oficina del Parlamento Europeo en Barcelona, acompañado por los eurodiputados y exconsejeros fugados como él, Toni Comín y Clara Ponsatí, ha criticado que Sánchez firmara con Bildu la derogación de la reforma legal y después el Gobierno se echara atrás: "¿Alguien cree que si llegamos algún día a un acuerdo en una supuesta mesa de diálogo, este señor no hará lo mismo?".

"Si ha firmado un documento prometiendo por escrito unas cosas, ¿alguien cree que nos tenemos que volver a sentar en una mesa de diálogo con un tomador de pelo profesional? Cuándo apelábamos a un mediador es porque no nos fiábamos", ha sacado pecho.

Partiendo de su relación con el Estado, Puigdemont ha acusado al PSOE de tener una "actitud de engaño", por lo que ve imprescindible la figura del relator para llegar a buen puerto y lograr acuerdos en un conflicto como el catalán.

Por ello, ha reclamado garantías al presidente del Gobierno para evitar que haga, ante los posibles acuerdos que se pudieran alcanzar en la mesa de diálogo, lo mismo que con Bildu con la reforma laboral: "Y es que si tuviera que comprarle un coche de segunda a mano a Sánchez, no sé si lo haría".

Desde Waterloo, al Congreso

Mientras Puigdemont amenazaba a Sánchez desde Bélgica, su partido Junts ha propuesto que el ex presidente de la Generalitat comparezca ante la Comisión creada en el Congreso para tratar sobre la Reconstrucción Económica y Social de España tras el coronavirus

En concreto, según ha informado la formación, Junts ha lanzado su propuesta en el seno del grupo de trabajo sobre la Unión Europea, uno de los cuatro en los que se ha dividido la comisión que preside el socialista Patxi López.

Los independentistas defienden citar a Puigdemont ante este grupo de trabajo en su condición de eurodiputado, cargo que ostenta desde el pasado mes de diciembre cuando, siete meses después de haber sido elegido en las elecciones, la Justicia libre dio vía libre a su acreditación en la Eurocámara. Y es que a Sánchez le crecen los enanos. Sus socios de la moción de censura, en realidad.

 

M.B
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