30 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pánico en el Gobierno de Sánchez tras el castigo de Reino Unido por los rebrotes

Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez.

Moncloa se ve desbordada y sin respuesta ante un problema que puede extenderse definitivamente y hacer que el turismo mundial abandone del todo a España.

Lunes. 10:00. La crisis del turismo ya es definitiva y la respuesta de Moncloa es entre tibia e inexistente. El último fin de semana de julio ha sido absolutamente aciago para la industria turística española y ha puesto de manifiesto que al Gobierno de Pedro Sánchez se le está yendo de las manos nuevamente la pandemia del coronavirus.

El hecho de que nuestro país cuente en la actualidad con casi 400 rebrotes y se estén volviendo a registrar cifras diarias de contagios más propias de los primeros y más duros días del Estado de Alarma -especialmente en Cataluña, donde se ha confirmado el rotundo descontrol del Govern de Quim Torra- ha tenido como resultado la tajante decisión adoptada por Reino Unido: desde este pasado domingo, los viajeros que lleguen a su territorio procedentes desde España tendrán que someterse a una cuarentena de 14 días. 

El anuncio llegaba tan sólo 24 horas después de que Francia recomendara a sus ciudadanos que no viajaran a Cataluña ante el incesante crecimiento del número de infectados. La medida adoptada por el Gobierno de Boris Johnson ha tenido consecuencias inmediatas que suponen el golpe de gracia que se estaba temiendo el sector turístico español. 

Horas después del anuncio de Downing Street, el el mayor grupo del sector del turismo a nivel mundial, TUI, ha cancelado todos sus vuelos entre Reino Unido y España -salvo Canarias y Baleares- hasta el 9 de agosto.

 
Moncloa: "España se encuentra en un escenario de control"

La sensación del Gobierno de Pedro Sánchez ante la contundente decisión de Reino Unido es de auténtico pánico por las terribles consecuencias que tendría que Reino Unido se mantuviera en sus trece y que más países lo imitaran.

La condición de tener que pasar un confinamiento de dos semanas tras regresar de España echará para atrás a muchísimos turistas que, obviamente, elegirán otros destinos que compiten con España. No hay que olvidar de los casi 84 millones de extranjeros que vinieron en 2019 a España, el 37,1% pertenecían a Reino Unido.

De ahí que Moncloa haya lanzado por tierra, mar y aire el siguiente mensaje: que nuestro países "se encuentra en un escenario de control" de la pandemia del coronavirus.

"Estaba previsto que aparecieran brotes y se están detectando precozmente y controlando, de acuerdo con el plan de respuesta temprana acordado con las comunidades autónomas", ha añadido el Gobierno.

 González Laya intenta salvar a Baleares y Canarias

Entre tanto, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, se ha visto obligada a hacer horas extras durante el pasado fin de semana, tratando de convencer a Reino Unido de que los viajeros procedentes de Canarias y Baleares queden excluidos de la cuarentena impuesta por Boris Johnson.

Pero en Reino Unido no se fían del supuesto "control" del que presume el Gobierno de Sánchez, de ahí que el homólogo británico de González Laya, Dominic Raab, haya asegurado que su país no pedirá perdón por reimponer dicha cuarentena, dado el riesgo que representaría cualquier posible caso importado que acabara desembocando en una segunda ola de contagios en el país.

"Hemos tomado esta decisión con tanta agilidad como hemos podido y no vamos a pedir perdón por ello. Debemos ser capaces de emprender medidas ágiles y decisivas, en particular con cualquier tipo de repunte, tanto local como internacional, ya sea en relación a España o a cualquier otro país", ha declarado Raab.

"De lo contrario, nos exponemos a una segunda ola aquí, en Reino Unido, que podría desembocar en otra cuarentena. Así que sí, entiendo que altera los planes de la gente que se encuentra en España, pero hemos realizado tantos progresos en este país a la hora de contener el virus que esta clase de medidas son necesarias", ha sentenciado.

Sin respuesta

Fuentes próximas al Gobierno de España reconocen a ESdiario que la capacidad de reacción ya es mínima y que el gran temor es que la decisión británica se extienda a Francia o Alemania y arruine definitivamente la temporada estival. Y quién sabe si algo más, tal y como ha apuntado en la Cope el economista José María Gay de Liébana.

"Se están empezando ya a cerrar hoteles en la cosa", ha dicho como presagio de lo que puede venir. "Y si van a otros destinos, quién sabe si podremos recuperarlos", remató.

 

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