Rafael Ramos: “Sin discrepancias con Ana Vega no habría tres candidaturas"

Ramos quiere que Vox sea el partido que decida las políticas en los municipios de la provincia de Alicante

Ramos quiere que Vox sea el partido que decida las políticas en los municipios de la provincia de Alicante

El precandidato de Vox para presidir el partido en la provincia reprocha que se ha perdido la motivación y se marca como objetivo “que haya un concejal en cada ayuntamiento”

El abogado alicantino Rafael Ramos está recogiendo avales que le permitan presentarse a las primarias de Vox, para aspirar a dirigir el partido en la provincia de Alicante. Asegura que su perspectiva “son los afiliados, igual que otros se están dirigiendo a los cargos oficiales, nosotros vamos a buscar los votos en la base”. Ramos reprocha a la actual gestora que haya dejado perder hasta mil afiliados en lo que va de año –algunos dejaron de pagar la cuota por la crisis de la pandemia- y se plantea recuperar a los que se han ido del partido.

Rafael Ramos conforma una de las tres candidaturas que persigue poder alcanzar los 165 avales necesarios para ir a primarias. Quiere “devolver la ilusión al afiliado y ponerlos en el centro de la batalla, que participen otra vez en organizar actos públicos y que se sientan importantes”. Uno de los pilares de la candidatura de Ramos es el Diputado nacional por Alicante Manuel Mestre, Teniente General retirado.

Candidatura de Rafael Ramos

Rafael J. Ramos, Manuel Mestre, Esther Mendiola, Samuel Ruiz, Gonzalo Montoya, Juan Ramón Sabater

Reprocha que “las ideas de Ana Vega de llevar el partido a una idea más centralista y tener más control sobre la provincia, creo que es una estrategia que a ella le ha podido funcionar, pero a largo plazo es un error porque desmotiva los afiliados, y al final un partido es la base, porque cuanto más ancha sea la base más sólida es la cima”.

Entró en vox después de salir del PP –como militante de base- “porque era un partido que había perdido completamente el rumbo y había perdido los ideales. Vi en Vox una oportunidad para poner al frente las ideas. Vi un partido muy democrático donde el afiliado de verdad tenía un peso. Pero, después de unos cuantos años en Vox, poco a poco hemos perdido esa motivación”.

Ramos se plantea un objetivo a largo plazo, y su aspiración es que en las próximas elecciones municipales se consiga “un concejal en cada ayuntamiento de la provincia de Alicante”. Afirma que puede sonar muy ambicioso, pero asegura que no es tanto “porque hace poco éramos 3.000 afiliados, y si recuperamos esa cifra es muy factible poner una lista electoral en todos los ayuntamientos, o por lo menos en muchos más de los que ahora estamos”. Defiende que esa circunstancia “haría que el partido y las ideas de Vox retumbasen qué es lo que nos interesa”.

Una escisión en Vox

Preguntado sobre la lectura de que el hecho de haya tres candidaturas es que hay una escisión en la formación, el aspirante a las primarias cree que “es evidente que si no hubiesen discrepancias con Ana vega no sería lógico que hubiese tres candidaturas. Yo no diría que es una escisión de Vox, diría que son tres formas ver y de entender cómo gestionar el partido desde distintos puntos de vista”.  Lo califica como “un debate que es sano y debe estar siempre en la vida democrática de un partido”. Remarca que “obviamente no coincidimos cómo lo entiende Ana Vega y a mí me parece contraproducente. Yo no critico en un sentido negativo lo que hace Ana Vega, simplemente digo que se puede hacer mejor”.

Rafael Ramos insiste en que “hay sensibilidades que tienden más a una apertura de la base y otras a una centralización –haciendo comparativa entre la suya y la de Vega- y luego está la de Pascual Moxica que lo que va a intentar es aglutinar un poco el descontento. Yo no quiero ser la candidatura del descontento, quiero ser la candidatura de la ilusión”. Afirma que el partido antes tenía un lema que era “habla, actúa y convence y eso es lo que yo pretendo hacer”.

El precandidato a las primarias de Vox quiere que el partido esté más presente en la vida social, en los medios de comunicación y en las universidades, y “dar la batalla para que toda la gente nos vea, y enfrentarnos a cara de perro con aquellos que no creen en lo mismo que pensamos nosotros y que creemos que hay que convencer con las ideas”.  Quiere que el partido deje de ser pequeño –como un partido incipiente- y “empezar a ser ya un partido de gobierno que nos tomen enserio”. No quiere que Vox sea el partido del concejal que da las mayorías en un ayuntamiento o que pueda formar parte del gobierno municipal, sino aquél que decide las políticas municipales en los municipios de la provincia de Alicante. “Alejarnos más de un modelo de ciudadanos y acercarnos más a un partido de gobierno”.

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