20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El próximo golpe bajo de Torra contra España que avergonzará a media Cataluña

Torra, en un pleno en el Parlament.

Torra, en un pleno en el Parlament.

En los próximos días se van a celebrar los actos de homenaje por el segundo aniversario de los atentados en Las Ramblas. Y el independentismo, también, quiere aprovecharlos así.

Un sector del independentismo y de sus medios afines ha encontrado en los atentados islamistas de Las Ramblas, del que los que se cumplen la próxima semana dos años, un nuevo argumento para su estrategia de dañar la imagen internacional de España.

En esta ocasión con la última teoría conspiranoica sobre el 16-A que denuncia la supuesta larga mano del CNI en la masacre y el oscuro papel del imán de Ripoll, autor intelectual de la acción terrorista.

Si ya ERC y Junts se aliaron hace unos días para pedir en el Congreso que se investigue esta trama que abanderan algunos medios minoritarios, la Generalitat dio una insólita orden dentro de su campaña contra el Gobierno, el Ministerio del Interior y el espionaje que ahora dirige Paz Esteban.

Dio instrucciones a sus embajadores -de nuevo ante la pasividad del departamento de Josep Borrell- para que explicaran en los países de origen de las víctimas (vía cartas a sus respectivos gobiernos) esta supuesta nueva vía de investigación.

Pero, no contento con eso, Torra ha decidido guardarse una baza para los actos convocados para recordar el aniversario del atentado, que se celebrará el próximo día 17. Un gesto que ha provocado numerosos recelos en muchos lugares: recibir personalmente a los familiares de las víctimas que tienen previsto acudir a Barcelona. Y mantener una conversación, sin representantes institucionales del Estado, con ellos.

 

El homenaje de Estado en 2018, con los Reyes, que ya fue aprovechado para el agit prop independentista.


Torra tiene previsto acudir el 17 al minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento de Barcelona en memoria de las víctimas de los atentados, un acto al que también irán la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; el presidente del Parlament, Roger Torrent; y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. Esta será, si no hay cambios en el protocolo, la única representación del Estado en el acto.

El acto, en el que se recordará a las víctimas con El Cant dels Ocells y en el que no habrá discursos, está abierto a quien quiera participar, incluidos representantes de instituciones, y reserva el protagonismo a las familias y víctimas afectadas por el ataque.

Fuentes conocedoras de lo que prepara la Generalitat, han explicado que Torra también prevé visitar al que fue consejero de Interior durante los atentados, Joaquim Forn, encarcelado en la prisión de Lledoners (Barcelona) por el referéndum ilegal del 1-O y actualmente concejal en Barcelona.

El antecedente de la polémica con el Rey

La plaza de Cataluña albergó en el primer aniversario de los atentados un gran acto al que asistieron los Reyes; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el de la Generalitat, Quim Torra, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, además de otras autoridades.

El homenaje se desarrolló mientras en un edificio de la plaza una gran pancarta rechazaba la presencia del Rey, cartel que fue desplegado por activistas independentistas en la vigilia del acto con el lema en inglés El Rey de España no es bienvenido en los Països Catalans. Por eso, los recelos sobre lo que prepara un Torra a la baja.

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