15 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Una profesora danesa se encara a Puigdemont y arruina su mitin en la Universidad

Puigdemont, y en primer término, la profesora Marlene Wind. Fotografía del diario Politiken.

Puigdemont, y en primer término, la profesora Marlene Wind. Fotografía del diario Politiken.

El expresidente de la Generalitat se pasea por la capital de Dinamarca sabiendo que el juez ha decidido no activar la euroorden de detención, pero no todo son alegrías.

El debate en el que Carles Puigdemont participó este lunes en la Universidad de Copenhague acabó volviéndose en contra, y eso que fue él quien sugirió la idea al centro académico danés.

El expresidente de la Generalitat se topó de frente con Marlene Wind, directora del Centro de Política Europea de la propia universidad y una convencida opositora del movimiento independentista catalán. Wind ya había adelantado que iba a ser muy crítica con Puigdemont porque su idea de gobernar vía Skype "no tiene ningún sentido", y así fue.

Tras sendas intervenciones más o menos cómodas del moderador del coloquio, Mikkel Vedby Rasmussen, y del profesor Christian F. Rostbell, Wind tomó la palabra para hacerle a Puigdemont todas las preguntas más difíciles, esas que el indepentismo trata de acallar en Europa. Por ello, la profesora comenzó con una apelación a lo obvio: la división que la independencia concita en los catalanes.

"Creo que podemos establecer que en Cataluña hay una división del 50%. El hecho de que una mayoría muy estrecha quiera ir en esta dirección, ¿no es problemático?", le preguntó al expresident.

Y después fue más allá y cuestionó a Puigdemont si España es un país "democrático y descentralizado". "Sobre el papel España es un país autonómico pero en realidad está muy centralizado", respondió un balbuceante líder de Junts per Catalunya. "Sobre el papel sí, España es una democracia. Pero hay que mirar los hechos. En las últimas elecciones las autoridades españolas prohibieron una pancarta que solo ponía democracia", apostilló.

Pero Wind aún quiso saber más del futuro de la Cataluña independiente."¿Espera que Cataluña se convierta en un país de la Unión Europea en el futuro? ¿Cree que será el caso teniendo en cuenta que se ha quedado sola en su lucha?",  inquirió.

La profesora también se refirió al referéndum pactado que reivindica el PDeCAT y Esquerra y pidió a Puigdemont que le fijara el porcentaje aceptable para aceptar su resultado. No hubo aclaración: "Si un 50 % no es suficiente para declarar la independencia, ¿lo es para decidir quedarse en España?", se limitó a repreguntar a una Wind muy combativa.

"¿Por qué no debería ser respetada la Constitución en Cataluña, si también es democracia, no?, apostilló la profesora. "¿De dónde viene esta urgencia por la independencia? A mi entender, Cataluña es la región más rica de España. ¿Son solo unos malcriados que están intentando librarse de los pobres?".

 

Puigdemont a su llegada al aeropuerto de Copenhague.

 

Horas antes del debate, en declaraciones a la SER, Wind ya había advertido de que participaría en el debate para que éste no sirviera de "propaganda" a Puigdemont y arruinarle así el mitin.

"No estoy a favor del separatismo para nada. Yo apoyo la posición europea. El separatismo es ilegal desde el punto de vista de la ley internacional y de la ley española y no entiendo por qué en el siglo XXI tendríamos que tener nuevos estados basados sobre la etnia", había afirmado.

A su juicio, que los independentistas catalanes se salgan con la suya sólo favorecerá a Vladimir Putin, en tanto que debilitaría la UE.

Comenta esta noticia